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La calificación del triple crimen de Valga debe esperar al final de la investigación

José Luis Abet Lafuente, a su entrada en los Juzgados de Caldas, donde compareció en 2020. | // FARO

El Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares están todavía a la espera de los resultados de varias diligencias de investigación para determinar la pena que solicitarán contra José Luis Abet Lafuente, presunto autor del triple crimen de Valga cometido el 16 de septiembre de hace dos años. A finales de agosto se prorrogó la prisión provisional.

El investigado permanece desde hace más de un año en la prisión de Mansilla de las Mulas, en la provincia de León, a la espera de un juicio en el que se enfrentará a un jurado popular que deberá pronunciarse sobre la previsible petición de prisión permanente revisable como establece el Código Penal para hechos con más de dos víctimas, como es el caso.

Sería el tercer encausado gallego que se somete a la máxima pena de privación de libertad junto a David Oubel que dio muerte a sus dos hijas en Moraña empleando una sierra radial y el caso de “El Chicle”, José Enrique Abuín Gey, condenado por la muerte de la joven Diana Quer en las fiestas patronales de Rianxo.

Fuentes de la defensa acaban de reconocer a FARO que todavía están a la espera del resultado de varias pruebas periciales para formalizar el escrito de calificación provisional del triple crimen de Valga y admiten como muy factible que se solicite la máxima condena por el execrable crimen machista ocurrido en Carracido (Valga).

Ya en su día, la entonces Fiscal General del Estado, María José Segarra planteó que la prisión permanente tenía mucha consistencia pues fueron más de dos las víctimas mortales de la acción de Abet.

El crimen, como se recordará, se registró el 16 de septiembre de 2019 en el que había sido el domicilio familiar del presunto asesino, su exmujer Sandra Boquete Jamardo, y sus dos hijos de corta edad, que entonces tenían 4 y 7 años, y que ese día inauguraban el curso.

El presunto autor, según las investigaciones realizadas entonces, tras salir de su turno nocturno de trabajo en una empresa de Ribeira acudió a la vivienda de su exmujer e hijos y tras una discusión en la que Sandra Boquete pudo advertir a su madre y su hermana de la situación, esta recibió uno o más disparos que resultaron mortales.

Al lugar llegaron casi de inmediato María Elena Jamardo y su otra hija Alba que también recibieron varios disparos que les causaron la muerte, unos hechos presenciados por los dos menores.

El presunto autor huyó a continuación de la escena del crimen en dirección a Ames, localidad próxima a Compostela en la que residía con su madre. En el trayecto arrojó al río Tambre el revólver de calibre 32 que habría adquirido días antes en el mercado negro junto a la munición correspondiente.

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