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Los concellos pagarán 5 céntimos más por cada 1.000 litros de agua tras la subida de la luz

Los alcaldes, en la inauguración de la planta fotovoltaica de la depuradora de Tremoedo. | // IÑAKI ABELLA

La Mancomunidade do Salnés lleva meses avisando a los ayuntamientos de que si la escalada del precio de la electricidad no se detenía en seco y no volvía a los niveles previos al verano pasado, no quedaría más remedio que subir el precio del agua potable. Finalmente, el aviso se cumplió, y los ayuntamientos arousanos acordaron este jueves por unanimidad la subida del agua que les sirve la Mancomunidade do Salnés.

La mayor parte del suministro que llega a los hogares y los negocios de O Salnés procede del río Umia, donde es captada y depurada por la Mancomunidade. De ahí, el ente comarcal se la sirve a cada concello, y es a través de las redes municipales desde donde se distribuye posteriormente a los consumidores finales. Por este servicio, la Mancomunidade le cobra a los ayuntamientos, y estos últimos a los abonados, como las familias, los comercios o las industrias.

Hasta ahora, los concellos le pagaban a la Mancomunidade algo menos de 19 céntimos de euro por cada 1.000 litros de agua, pero en 2022 costará 24 céntimos.

Los gastos que asume el ente comarcal en la depuración y tratamiento del suministro se han disparado a consecuencia de la subida de la luz. El gerente comarcal, Ramón Guinarte, cifra el incremento del gasto en la planta de captación de Ponte Arnelas en un 200 por ciento. La situación empezó a preocupar mucho ya a principios del verano, pero en la Mancomunidade decidieron esperar un poco antes de tomar decisiones tan dolorosas como la subida de las tasas, con la esperanza de que se frenase la escalada de la luz.

"Solo en la planta de Ponte Arnelas vamos a gastar 120.000 euros de los que teníamos previsto este año"

Marta Giráldez - Presidenta de la Mancomunidade do Salnés

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Pero esto último no ha sucedido, y la situación se ha vuelto insostenible para la Mancomunidade. “No nos ha quedado más remedio que adoptar esta decisión -señala la presidenta comarcal, Marta Giráldez-, porque no tenemos dinero para asumir el sobrecoste energético. Solo en la planta de Ponte Arnelas vamos a gastar 120.000 euros de los que teníamos previsto este año”.

La subida del agua a los concellos entrará en vigor el 1 de enero próximo. Ahora, cada gobierno municipal deberá decidir si repercute ese incremento en los recibos de los consumidores finales o no. Los ayuntamientos podrían absorber con sus fondos propios toda la subida -o una parte de la misma-, pero eso les obligaría a quitar el dinero de otras partidas.

De 62.000 euros en 2020 a 142.000 euros este año

La subida del precio de la Mancomunidade a los concellos se acordó en una reunión de la junta directiva, a la que asistieron ocho de los nueve concellos de la comarca, puesto que Vilanova mantiene su boicot al ente supramunicipal. La presidenta, y alcaldesa de Meis, Marta Giráldez, sostiene que la subida, “se acordó por unanimidad”. “No hubo ni una sola voz discrepante”.

Además, no es un asunto que cogiese por sorpresa a los alcaldes, puesto que el gerente, Ramón Guinarte, lleva meses avisando del agujero económico al que se está enfrentando la Mancomunidade. A este respecto, explica que hasta la primavera pasada, estuvieron pagando la electricidad a 4 céntimos el kilovatio en el tramo barato (valle), pero que ahora ese precio ha subido hasta los 17 céntimos el kilovatio en el mismo tramo.

En agosto de 2020, la Mancomunidade pagó 32.000 euros por la energía de la planta de captación y bombeo de Ponte Arnelas, pero en agosto de este año tuvo que abonar más del doble, 70.000. En septiembre de 2020, el recibo había ascendido a 30.000 euros, pero en el mes pasado fue de 72.000. Unas subidas que aún habrían sido más monstruosas de no ser por lo que se invirtió en motores más eficientes y placas solares.

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