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El baile de los domingos se hace de rogar

Imagen de archivo de un baile en O Grove, antes de la pandemia FdV

Septiembre es un mes de reencuentros en muchos sentidos, y también lo es para los socios de las asociaciones de jubilados, puesto que entre este mes y el de octubre se retoma su actividad habitual: cursos, excursiones y bailes. El COVID frenó en seco todo ese bullicio de los centros de la tercera edad, y ahora que la pandemia empieza a remitir, algunas asociaciones ya están volviendo a su antigua “normalidad”. Eso sí, por el momento los bailes tendrán que esperar.

"La gente quiere bailar, aunque sea con mascarilla"

José Fernández - Corón (Vilanova)

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José Fernández, “Mouta”, presidente de la asociación cultural Familias Rurales de Vista Real (Corón, Vilanova), manifiesta que, “a corto plazo no queremos hacer nada”. “Mientras no permitan un aforo del cien por cien en el interior de los locales no podemos hacer nada. Tenemos 57 socios, y lo que no puedo hacer es dejar pasar al baile a unos y a otros no”.

Ángel Rodiño, presidente de A Mercede (Cambados) incide en una idea similar. “Creo que, de momento, el baile no debería hacerse, que para eso es mejor esperar un poco. Yo creo que los bailes podrán volver cuando se permita estar sin mascarilla en los interiores”.

"La gente no para de preguntarme por los bailes de los domingos"

Ángel Rodiño - Cambados

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En Barrantes, sin embargo, la asociación de vecinos San Andrés nada contra corriente y están trabajando para retomar el antiguo baile. El presidente, Juan Blanco, explica que se celebraría los sábados por la noche y que es hora de empezar a recuperar la vida de antes de la pandemia. “Hay que ir hacia la normalidad. Yo soy optimista, y pienso que si las cosas se hacen bien, no tiene por qué haber problema. No podemos quedarnos estancados”.

Ya hay menos miedo

Los cuatro presidentes de asociaciones consultados ayer por FARO coinciden en que ya hay menos miedo al coronavirus entre las personas de la tercera edad. El descenso de la incidencia de la enfermedad en la sociedad y las vacunas hacen que mucha gente quiera recuperar sus costumbres sociales interrumpidas hace año y medio.

"Queremos retomar las actividades, pero siempre y cuando se pueda"

Vivencio García - O Grove

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Y esto se traduce en que los colectivos empiezan a salir de su letargo. La Asociación de Xubilados e Pensionistas (Axupen) de O Grove inició media docena de cursos en agosto: labores, informática, inglés, coral, pandereta y yoga. Han hecho una excursión a Navarra con 60 personas, y están preparando otras dos a Cádiz y a la fiesta del Corpiño, en Lalín.

Su presidente, Vivencio García, afirma que los socios están muy animados y con ganas de hacer cosas. “Nosotros queremos retomar todas las actividades como antes, incluido el baile, pero siempre y cuando se pueda”.

“La comida sí que me preocupa un poco, incluso en la directiva de la asociación había gente que no era partidaria de hacerla”

Juan Blanco - Barrantes

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La asociación San Andrés también afronta el otoño con una agenda de propuestas muy cargada. En octubre comienzan los cursos de zumba y baile; el día 10 de ese mismo mes celebran su ya tradicional festival de habaneras; y el día del Pilar harán la Festa da Vendima, con la comida de confraternidad incluida. “La comida sí que me preocupa un poco -admite Juan Blanco-. Incluso en la directiva de la asociación había gente que no era partidaria de hacerla”.

Una de las últimas ediciones de la comida de la Festa da Vendima, antes del COVID Iñaki Abella

Por ello, para compatibilizar ese deseo de recuperar los contactos sociales perdidos con la pandemia y la seguridad sanitaria, la asociación de Barrantes ha anunciado que la comida de la Festa da Vendimia estará limitada a 70 personas, y que no podrán bailar juntas las personas no convivientes.

“Sigue habiendo gente con miedo -afirma Juan Blanco-, pero ahora ya se empieza a notar más optimismo. Si no hay un rebote de contagios, la gente irá volviendo poco a poco a la normalidad”.

"Los socios están animados, quieren volver a vivir la vida”

Ángel Rodiño - Cambados

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José Fernández, “Mouta”, anuncia que está en contacto con el Ayuntamiento de Vilanova para organizar algún evento en Navidad, aunque no sea un baile, que es lo que en realidad más desea la gente. “La gente me pide que abramos de una vez, y dice que aunque sea con mascarilla, se puede bailar.   Los socios vieron que este verano se hicieron fiestas en Castroagudín, en Guillán, en A Laxe, y dicen que aquí se podría hacer lo mismo. Pero es arriesgado, porque una cosa es estar en un baile al aire libre y otra estar en un local cerrado”. “Yo por ahora me conformaría con poder hacer algo, aunque sea un concierto para escuchar sentados”.

Volver a vivir la vida

Ángel Rodiño, de Cambados, también aprecia un fuerte deseo de las personas de su edad por retomar su vida social. “Por el momento lo tenemos todo cerrado, pero la gente no para de preguntarme por los bailes de los domingos... Los socios están animados, quieren volver a vivir la vida”.

Pero Ángel Rodiño también se muestra prudente. “Antes de diciembre no creo que volvamos a la normalidad”. Tanto es así que él se conformaría con recuperar la actividad de la asociación de forma paulatina, y mediante actividades sin mucho riesgo, como los cursos o las partidas de cartas. De hecho, ya ha tomado la decisión de que este año tampoco harán la comida anual de la asociación. Hay más optimismo, pero todavía es comedido.

Pensionistas mecos amenazan con manifestarse contra el Concello si la cafetería del centro social sigue cerrada

Vivencio García, presidente de Axupen (Asociación de Xubilados e Pensionistas) de O Grove afirma que los socios del colectivo están muy molestos con el grupo de gobierno municipal, hasta el extremo de que son muchos los que han planteado organizar una manifestación.

El motivo es que la cafetería del centro social permanece cerrada. El presidente de Axupen recuerda que cuando la anterior concesionaria cerró el bar, él fue al Concello a pedir que convocasen otro concurso pues se trata de un servicio muy demandado por los usuarios del centro de la tercera edad. Además, Vivencio García afirma que, “había cuatro personas interesadas” en gestionar el bar.

Pero, por una razón u otra, la cafetería sigue cerrada, para desesperación de Axupen. “Lo único que pedimos es que nos abran la cafetería, para poder tomar un café mientras echamos la partida o leemos el periódico”, sostiene el directivo. Vivencio García sostiene que, “fui a hablar con el alcalde hace tres semanas y me dijo que le diese una semana de plazo, pero pasa el tiempo y no hay novedades”. Por ello, insta al gobierno municipal a, “buscar una solución, o tendremos que tomar medidas”. Entre tanto, están haciendo los cursos en grupos pequeños y con ventilación en las habitaciones.

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