Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

UPTA urge una reformulación del rescate de los autónomos

Eduardo Abad, el presidente de UPTA-España. EP

El vilagarciano Eduardo Abad Sabarís, presidente de la Unión de Profesionales Trabajadores Autónomos (UPTA), apremia al Estado para que salga al rescate de un sector claramente lastrado por la crisis económica derivada de la pandemia. A través de su ramificación en Galicia, Agtamar, esta entidad de presencia y relevancia nacional urge respuestas, a modo de indemnizaciones urgentes en favor de un colectivo “tan desfavorecido” como el de los trabajadores por cuenta propia.

Lo cierto es que esas ayudas económicas ya están contempladas, para satisfacción de la citada organización. Pero no es una satisfacción plena, ya que considera que se repartirán en base a unos criterios equivocados o, cuando menos, desequilibrados.

Es esto lo que lleva a UPTA a reivindicar una reformulación del plan. Lo plantea a raíz de la publicación del Real Decreto Ley 5/2021 de “medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial”, frente al cual trata de lograr que pueda acogerse a esta línea de ayuda “miles de autónomos” con códigos CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) diferentes de los 95 contemplados y difundidos en el Boletín Oficial del Estado (BOE). 

Se trata de atender las peculiaridades de muchas de las actividades económicas que se desarrollan en las distintas comunidades autónomas, como pueden ser los autónomos ligados a las ferias y espectáculos, así como los de peluquerías y demás actividades de belleza, educación deportiva, recreativa y cultural, los de escuelas de conducción y pilotaje y los que desarrolla actividades auxiliares de la educación.

También la fabricación de azulejos y baldosas de cerámica, forja, estampación y embutición de metales, fabricación de instrumentos musicales y tantas otras actividades disponen de códigos que han quedado fuera del listado oficial de los CNAE establecidos por el Gobierno de España.

“Estas ayudas deberían ser universales para todos aquellos autónomos, pequeñas empresas y profesionales que han tenido una drástica reducción de facturación a lo largo de este periodo pandémico”

Eduardo Abad Sabarís - Presidente de UPTA

decoration

Autorización a las comunidades autónomas

De ahí que UPTA insista en la necesidad de autorizar a comunidades autónomas como la gallega para que puedan dar respuesta a las demandas y particularidades de cada región “aumentando el número de códigos CNAE que podrán ser beneficiarios de esta importante medida”. 

Los códigos CNAE propuestos por Agtamar-UPTA. FdV

A la espera de una respuesta favorable por parte del Estado, Agtamar-Upta dice estar trabajando ya con la Xunta “para que en el momento que se firme el convenio” entre el Gobierno gallego y el Ministerio de Economía “se pueda publicar lo antes posible la orden correspondiente en el Diario Oficial de Galicia (DOG)”. 

31 CNAEs propuestos

Es por ello que Agtamar ya remitió a la Consellería de Emprego e Igualdade “los 31 CNAE que consideramos que deben ser admitidos para las bases de la subvención y puedan ser beneficiarios de la misma”, explica Eduardo Abad.

Lo hace antes de insistir, una vez más, en que “estas ayudas deberían ser universales para todos aquellos autónomos, pequeñas empresas y profesionales que han tenido una drástica reducción de facturación a lo largo de este periodo pandémico”.

Dado que no es así, lo que procede a estas alturas de la crisis es “poder dar solución a los miles de autónomos que atraviesan una situación agónica”, espeta Abad.

Esto pasa, necesariamente, por “establecer un listado más completo de códigos CNAE, que comprenda un mayor número de actividades económicas que se encuentran en dificultades”, sugiere Eduardo Abad. 

Eduardo Abad, con la ministra Yolanda Díaz Pérez. FdV

Un reparto acorde con las pérdidas

A lo que añade que desde Agtamar-UPTA “seremos los primeros en trabajar intensamente para conseguirlo”, tratando de lograr que la Xunta y demás Administraciones autonómicas “planteen las correspondientes órdenes de ayuda de forma que puedan distribuirse las cantidades presupuestadas en función del porcentaje de pérdida de facturación, y no por un procedimiento de orden de entrada hasta agotar la consignación”.

Así las cosas, UPTA considera necesario “destinar distintas partidas para cada uno de los tramos de pérdida de facturación, dejando el 50% del presupuesto para autónomos con pérdidas superiores al 60% y destinando la cantidad restante a los que perdieron entre el 30% y el 60%”.

Eduardo Abad y su equipo terminan advirtiendo de que, “de no hacerlo así, podríamos encontrarnos con autónomos con porcentajes de disminución de facturación superiores al 60% que se queden sin ayudas, mientras que otros con un 31% podrían acogerse a ellas sin dificultades”.

Compartir el artículo

stats