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Trece años de la peor inundación de Vilagarcía

Había avisado unas semanas antes, con una pequeña inundación en la calle Arzobispo Lago, pero nadie se podía imaginar que el 27 de noviembre de 2006 iba a ocurrir que el agua tomase la mayor parte de las calles de Vilagarcía. Incluso el día en el que sucedió todo no amaneció especialmente lluvioso, pero a medida que fue avanzando la tarde, el torrente de agua que comenzó a caer del cielo comenzó a cubrir las calles de Vilagarcía y de otros municipios, como Cambados, O Grove o Vilanova. Sobre las 19.00 horas se dio la conjunción perfecta para que el agua se apropiase de Vilagarcía. Con la subida de la marea y del cauce del río Con, este se desbordó, anegando por completo garajes y bajos comerciales. La imagen de coches flotando por las calles es algo que no olvidarán los que vivieron aquella jornada, así como los golpes que se registraban entre los vehículos que se encontraban en los garajes. También resulta imposible de olvidar el intenso olor a gasóleo de las calefacciones, que se mezcló con el agua de un color marrón. Un ejemplo de lo que ocurrió aquella jornada fue el trabajo que tuvieron que realizar los efectivos de Protección Civil de Vilagarcía, que llegaron a atender la friolera de 752 llamadas. No hubo ninguna tragedia personal, más allá del drama de ver arrasada la ciudad, pero fue por muy poco, por el esfuerzo de muchos voluntarios (protección civil, policías locales, grumires, etc) que se lanzaron a socorrer a todos los afectados. Aquella jornada cayeron sobre Vilagarcía sobre 130 litros por metro cuadrado en tan solo unas horas. Al día siguiente, la imagen que presentaba Vilagarcía era dantesca.

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