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Faro de Vigo

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La poesía y la crudeza de la vida se funden en la obra de Miguel Núñez

El fotógrafo expone "Islas, náufragos invisibles" en la Sala Apo´strophe hasta el 1 de Noviembre

Hacía más de un lustro que el fotógrafo Miguel Núñez no exhibía su obra al público en una galería de arte. Con "Islas, náufragos invisibles", lleva sus imágenes más poéticas, pero también las más crudas, a la Sala Apo´strophe, donde permanecerán expuestas hasta el próximo 1 de noviembre.

El título de la muestra responde a ese carácter de isla que todos tenemos; individuos solitarios que en algún momento de la vida pueden naufragar. "Algo nos va mal y alguien nos salva... o no. Si nadie viene a salvarnos, nos convertimos en invisibles, en esas personas que deambulan por la ciudad, que todos conocemos pero de las que no sabemos el nombre, que no salen en los medios pero ahí están mientras se van apagando poco a poco", explica Núñez.

Los ´invisibles´ han sido protagonistas de su obra desde sus inicios como fotoperiodista, y en la exposición ocupan un lugar predominante, en una instalación donde las imágenes se alumbran con velas que se van apagando sin remedio. "Es fotoperiodismo puro y duro -afirma-. El fotoperiodismo que no se hace pero tendría que hacerse; el que más necesitamos pero que se oculta porque refleja una realidad molesta".

Los rostros curtidos por la adversidad comparten sala con imágenes más poéticas. De las paredes cuelga el mundo del fotógrafo. "Es lo que me ha salvado: la poesía, la fotografía, mi chica, la fantasía y la imaginación...". Núñez juega con la noche, con ese momento en el que desaparece la luz natural y surgen las luces de la ciudad, pero también deja espacio a lo diáfano y luminoso, en una instalación que recibe al visitante como si de una escultura se tratase. Recién iniciado en esta disciplina artística, Núñez reconoce que le ha abierto "otro mundo". La fotografía es luz, y luz es lo que irradian las fotos impresas en papel cebolla, a modo de foto coral, de pieza escultórica, como una catarata de imágenes alegóricas del mar, el cielo, el sueño de volar, "el ´estar en babia´, que era como en un principio iba a llamarse la exposición".

"Islas, náufragos invisibles" es el contraste de dos mundos, el ideal y el real: "Lo que nos salva (la poesía, la ensoñación, la imaginación) y la cruda realidad. Cuando no te gusta cómo está montada esta sociedad, tienes dos opciones, o tolerarla o huir. Y puedes huir físicamente, de hecho hay mucha gente que se está yendo a vivir al campo, pero también te puedes escapar con la imaginación", manifiesta Núñez, quien critica el afán del poder por capar la creatividad, la cultura, la educación. "Quieren gente funcional, que no proteste, que no tenga espíritu crítico. Que, al fin y al cabo, no resulte molesta".

Un público cómplice

Con el objetivo de atraer más público a la sala, el fotógrafo propuso el pasado viernes un "juego de complicidad" con aquellos que se acercaron a ver sus obras y que pudieron ser fotografiados por él mostrando lo que llevan dentro. "Lo que les pedí es que salieran fuera de sí. Es complicado, porque la gente se corta. Pero hay quien te sorprende. El retrato tiene esa magia si llegas a conseguir esa comunicación con la persona que tienes delante", apunta.

Con todas las imágenes, Núñez creará una obra coral en vídeo que se proyectará el próximo 1 de noviembre durante la clausura de la exposición.

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