El descenso del que más costó reponerse

Ayer se cumplieron 43 años de la primera vez que el Pontevedra bajó de Segunda, poniendo punto y final a los años del Hai que Roelo entre Primera y Segunda - Los granates bajaron tras perder 0-2 ante el Elche

28.05.2016 | 08:55
Portada de deportes de FARO del 28 de mayo de 1973. // FDV

Tal día como hoy, hace 43 años, el Pontevedra CF puso el crespón negro a todo aquello que significó su etapa dorada en la élite del fútbol español. El 27 de mayo de 1973 un Pontevedra ya descendido debía de pasar por el doloroso trámite de despedirse de la temporada ante su público a sabiendas de que la categoría ya estaba perdida. El rival, el Elche, un equipo que venía a Pontevedra también en pleno trámite al haber conseguido su ascenso con anterioridad.

Los granates perdieron por 0-2 ante los ilicitanos y el Pontevedra bajaba trece años después a Tercera División (por aquel entonces no existía la Segunda B). Fue el punto y final a la mejor etapa futbolística de la ciudad con siete años de fútbol de plata y seis disfrutando de la gloria de Primera al más alto nivel, codeándose entre los grandes y escribiendo en la historia del fútbol español el ya emblemático lema de "Hai que Roelo".

Fue una etapa difícil, el divorcio entre la grada y el equipo era más que evidente y se hizo patente durante todo el encuentro ante el Elche. La exigente afición pontevedresa veía atónita como su equipo practicaba un fútbol anodino y no perdonó la falta de orgullo de unos jugadores que ya estaban descendidos con anterioridad. Prueba del enfado de "la doce", los vítores a los goles visitantes a modo de escarnio de la plantilla local así como los reproches y gritos hacia la directiva pontevedresa de unos aficionados que clamaban por la cabeza de un responsable directivo a la debacle deportiva.

Fue una temporada dura, tras tres años en Segunda después de la caída del olimpo del fútbol español de los hombre del "Hai que Roelo". La liga comenzó con José Caeiro en el banquillo de Pasarón y concluyó con todo un mito como Martín Esperanza a las riendas del equipo, pero sin obtener resultados satisfactorios. La plantilla estaba integrada por jugadores importantes e históricos del club como los Neme, Norat, Amavisca o Vavá que no pudieron hacer nada para evitar que el barco se hundiera con todos los recuerdos de grandeza de la ciudad a bordo.

El Pontevedra se fue a Tercera junto a Logroñés, Cultural Leonesa y Mestalla con 30 puntos conseguidos en una liga de 20 equipos. Ya nunca volvería a estar entre los más grandes de Primera y su paso por la categoría de plata del fútbol español fue tan efímero como complicado, con dos ascensos (1977 y 2004) e inmediato descenso la temporada siguiente. Hoy, a falta de unos meses para cumplir 75 años, la historia sigue por escribirse en una Segunda B en la que el Pontevedra se siente como en casa.

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