PIRAGÜISMO

Rodrigo Germade: "Tokio 2020 está lejos, pero debe ser el objetivo para nuestro K-4"

El cangués regresó de la República Checa con sus primeras medallas en un Mundial

29.08.2017 | 12:00
Rodrigo Germade, ayer, con las medallas, a punto de tomar el avión.

El piragüismo no deja de cosechar éxitos para el deporte gallego. Además, el relevo generacional de los grandes olímpicos parece garantizado. Tras una notable participación en los Juegos de Río de 2017, el palista cangués Rodrigo Germade ha logrado en el Campeonato del Mundo de Racice (República Checa) sus dos primeras medallas mundiales. Ganó un oro en K-2 y una plata con el equipo español de K-4. Los grandes resultados le hacen pensar ya en la preparación de cara a la próxima cita olímpica, aunque se muestra cauteloso: "Puede pasar cualquier cosa hasta 2020".

El piragüista Rodrigo Germade (Cangas, 1990) regresó ayer a España desde la República Checa. Lo hizo con sus dos primeras medallas del mundo colgadas del cuello. Logró un oro en K-2 500 metros y una plata en K-4 500 metros, compartiendo selección con el también gallego Cristian Toro, así como con Carlos Garrote y Marcus Cooper. Galicia volvió a demostrar, en el Campeonato del Mundo de Piragüismo de Racice (República Checa) que es una potencia en este deporte.

- ¿Cómo es la sensación de regresar de la República Checa con sus primeras medallas del mundo?

- Es una satisfacción enorme haber conseguido estos resultados.

- ¿Su objetivo previo era lograr dos medallas o el rendimiento fue superior al esperado?

- En realidad el objetivo eran dos oros (risas). Realmente, en los entrenamientos estábamos marcando tiempos para poder pensar en dos oros. En K-4 sabíamos que era difícil porque teníamos como rival a Alemania, que es un barco muy potente. Pero intentamos darlo todo y creo que hicimos la mejor carrera que podíamos haber hecho.

- ¿Cuánto tiempo ha estado centrado solo en preparar estas dos pruebas del Campeonato del Mundo?

- Entre 2 y 3 meses. El K-4 empezamos a prepararlo en serio para el Mundial hace un par de meses. El K-2 lo preparamos en apenas una semana. Porque en principio no íbamos a salir en esta prueba. Pero vimos que los horarios eran compatibles. Se lo planteamos al entrenador y nos hizo un test para ver si compensaba hacerlo y salió muy bien, para pensar que podíamos estar en medalla, como finalmente sucedió.

- ¿Los principales rivales en el K-4 eran los mismos que habían tenido en los Juegos Olímpicos de Río sobre la distancia de 1.000 metros?

- Algunos sí, pero han cambiado otros palistas. Al ser sobre una distancia de 500 metros hay que meter gente más explosiva.

- ¿Rinde mucho mejor en 500 metros que en 1.000?

- Sí. Para mí siempre fue una distancia más adecuada para mis características. En Tokio 2020 habrá K-4 sobre 500 metros. Ese es mi objetivo. Lógicamente está muy lejos y pueden pasar muchísimas cosas hasta entonces.

- ¿Es muy distinto a ganar medalla en unos Europeos?

- Cambia mucho el nivel. El Campeonato del Mundo es la cita más importante del año y en cualquier prueba a la que salgas siempre hay mucho nivel. Sacar una medalla es muy difícil. Hay selecciones que a veces al Europeo van de paso o a hacer pruebas. No se preparan como para un Mundial.

- Cambió su tradicional posición en el K-4, de ser segundo palista al cuarto.

- Para mí es una posición nueva y es bastante complicada porque un barco K-4 va a muchísima velocidad. Además, como es largo, atrás se menea mucho. Hay que saber engancharse muy bien al agua y llevar el ritmo de la embarcación. Es complicado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine