Multa de 700.000 euros a la promotora del concierto de Bruce Springsteen en Santiago de Compostela

Más de un millar de personas se quedaron sin acceder al recital del músico norteamericano

05.07.2017 | 09:59
Bruce Springsteen en su concierto de Santiago de Compostela // Xoan Alvarez

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) confirmó ayer una multa de 700.000 euros a Big Tours, S.L. por los fallos detectados en la organización del concierto de Bruce Springsteen, celebrado el 2 de agosto de 2009 en Santiago. Después del mismo, se sucedieron múltiples denuncias al no poder acceder al recinto más de 1.000 personas, a pesar de tener entrada, porque el espacio estaba lleno. Además, otras 5.000 tuvieron que seguirlo con problemas de visibilidad desde la ladera del monte de Gozo.

La sentencia, conocida ayer, desestima el recurso de casación interpuesto por la empresa contra el fallo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que redujo de 2.400.000 euros a 700.000 euros la sanción impuesta por la Consellería de Economía e Industria a dicha sociedad por no prestar el servicio contratado en las condiciones pactadas.

Según consta en los hechos probados, la promotora solicitó al  Ayuntamiento de Santiago de Compostela  vendió un total de  37.539  entradas, con un precio de 65 euros cada una, habiéndo solicitado  anteriormente una ampliación del aforo. El día del espectáculo de  Bruce Springsteen el aforó se superó, de tal modo que hubo una avalancha de  personas, al no poder acceder adecuadamente al recinto.

La sentencia del TSJG, que asume el Supremo, relata que la Policía  Nacional insistió en varias ocasiones de que abriesen las puertas,  incluso media hora antes de lo previsto, por la aglomeración de gente  para evitar altercados. No obstante, la empresa demandada decidió  posponer la apertura 30 minutos a lo establecido porque los operarios  estaban revisando las estructuras del escenario y por tanto preferían  "tener un problema de orden público que de muertos por un  desprendimiento".

El concierto de Bruce Springsteen desbordó la seguridad

Debido a que el aforo estaba "lleno" muchos de los asistentes se  desplazaron de zona del recinto --en este caso de la VIP-B a la  VIP-A-- sobrecargando el peso de otras y "generándose con ello una  situación de riesgo", ya que se provocó una avalancha "desbordando el  servicio del Cuerpo Nacional de Policía y de la seguridad privada".

Por otro lado, los informes policiales afirman que hubo un exceso  del aforo limitado y que fue la empresa organizadora del concierto la  que rompió la valla de la zona donde se produjo la avalancha sin  informar al jefe del dispositivo de seguridad para de facilitar desde  ese lugar la visión del espectáculo y evitar las consecuencias que  finalmente hubo.

Big Tours defiende que la multa impuesta por la Consejería es  desproporcional --aunque posteriormente fue reducida--, porque se ha  calculado "sin comprobación alguna" que los perjudicados son 5.000  personas, incluyendo a los que vieron el concierto desde una ladera,  muchos de ellos sin entrada.

"Tales valoraciones no pueden ser calificadas de arbitrarias o  basados en error manifiesto, por mucho que la recurrente no las  comparta", dice el Tribunal Supremo, al mismo tiempo que considera  que la reducción de la multa cumple el principio de proporcionalidad  a consencuencia de esta estimación.

El Supremo tampoco da la razón a la promotora que dice no sólo no  se ha infringido la ley sino que no guarda ningún a relación con el  caso.  El TSJG concluyó que el servicio contratado no fue prestado en  las condiciones pactadas, además de que "ún número importante de  consumidores" no pudieron acceder al recinto, vulnerándose la Ley  General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

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