03 de noviembre de 2018
03.11.2018

Siete beneficios de la castaña para una dieta a la gallega

Saciante, equilibrada y sin gluten, así es este producto tan popular en la comunidad

03.11.2018 | 11:19

Base de la dieta gallega hasta la introducción de la patata, la castaña sigue siendo un alimento completo y con muchas posibilidades. Lejos de lo que se puede pensar, como ocurre también con otros frutos secos, las castañas no están reñidas con una dieta para perder peso, además de contar con numerosas propiedades para la salud. Ya sean asadas, cocidas o crudas, con el magosto a la vuelta de la esquina, repasamos los beneficios de las castañas típica gallega en cualquier dieta.

Alimento saciante


La castaña ofrece un importante aporte de fibra y un alto contenido en hidratos de carbono complejos, lo que convierte a este fruto en un alimento especialmente saciante. También tienen un bajo porcentaje de grasa y 100 gramos aportan aproximadamente 200 calorías. Por todo esto, y pese a lo que se pueda creer, es un alimento apto para aquellas personas que desean controlar su peso.

Tránsito intestinal


Además de convertirla en un alimento saciante, el alto contenido en fibra de la castaña contribuye a regular el tránsito intestinal y a mantener la flora bacteriana en buenas condiciones. De este modo, ayuda a prevenir el estreñimiento y otras dolencias intestinales al mismo tiempo que favorece al sistema inmunológico.

Aminoácidos esenciales


Las personas que siguen una dieta vegetariana o que tan solo quiere aumentar el aporte de proteínas de origen vegetal tienen en la castaña una gran aliada, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales.

Dientes y huesos sanos


Otro de los grandes valores de las castañas es su alto contenido en calcio, fósforo y magnesio. Todos estos componentes son especialmente relevantes a la hora de mantener los huesos y los dientes en óptimas condiciones. De este modo, incluir castañas en la dieta jugará a favor de mantener una buena dentadura y sistema óseo.

Sistema nervioso


De manera similar a lo que ocurre con huesos y dientes, calcio, fósforo y magnesio, junto al potasio y las vitaminas del grupo B que se encuentran en las castañas ayudan a mejorar las funciones del sistema nervioso.

Contra la anemia y en personas con diabetes o hipertensión


En el caso de personas con anemia, el hierro de las castañas contribuirá a reestablecer los niveles saludables. Para aquellos que tienen restricciones en su dieta, como el caso de diabéticos o hipertensos, también son una buena opción. Por un lado, sus carbohidratos son de absorción lenta y no producen picos de insulina. Por otro, el bajo contenido en sodio las convierte en aptas para personas con hipertensión. Todo esto sin olvidar sus propiedades diuréticas contra la retención de líquidos.

Sin gluten


La castaña es un fruto seco sin gluten, así que tanto en estado natural como transformada en harina es una alternativa válida para celíacos o personas sensibles al gluten.

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