09 de octubre de 2014
09.10.2014
Música

Conchita Wurst, en la Eurocámara

La cantante pidió respeto para los homosexuales con un concierto ante la sede del Parlamento Europeo

09.10.2014 | 10:04
Conchita Wurst, en la Eurocámara

La cantante Conchita Wurst pidió este miércoles "respeto" para los homosexuales con un concierto frente al Parlamento Europeo (PE), adonde acudió por invitación del grupo de Los Verdes.

Conchita Wurst, nombre artístico del austríaco Tom Neuwirth, dijo durante una conferencia de prensa en el PE que se siente "triste porque, en pleno siglo XXI", sigue habiendo discriminación y que no entiende "cuál es el problema" para que dos personas del mismo sexo se casen.

La ganadora de la última edición del festival de Eurovisión con la canción "Rise like a Phoenix" se preguntó "qué importa el color de la piel o la orientación sexual" de las personas.

"No se puede gustar a todo el mundo y no quiero que la gente me ame, sino que me respete", insistió, tras afirmar que "queda mucho por hacer" en el campo de la tolerancia.

Wurst, ataviada con un vestido blanco ajustado, consideró un "gran honor" pronunciar su discurso en el corazón político de Europa, ya que, según comentó, el mensaje que transmiten los artistas "puede llegar mucho más allá" que el de los políticos.

La diva, un personaje interpretado por el cantante de 26 años Thomas Neuwirth, fue invitada entre otros por una de las vicepresidentas del Europarlamento, la diputada austríaca de Los Verdes Ulrike Lunacek, reconocida activista por los derechos de los homosexuales.

Entre sus reivindicaciones, la austríaca pidió a los políticos que trabajen por una Europa donde todos los ciudadanos pueden vivir "en paz y libertad", pues consideró que su labor es hacer que la democracia funcione y defender la "igualdad de derechos".

Con su victoria en el festival de Eurovisión, la artista barbuda se convirtió en una imagen internacional de la lucha por los derechos de homosexuales, bisexuales y transexuales.

Neuwirth creó el personaje de Conchita en 2011, durante su participación en un popular concurso de televisión en Austria, y surgió como una respuesta a la intolerancia que sufrió de adolescente debido a su homosexualidad.

"Nadie puede ofenderme más porque ahora sé perfectamente quién soy y lo que quiero", dijo la cantante, que tras su conferencia de prensa interpretó varias canciones como el éxito que le dio el premio en Eurovisión en mayo pasado o "Believe", uno de los temas más famosos de la estadounidense Cher.

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