Investigación

La fiscalía acusa a un entrenador de fútbol de Barcelona de cuatro agresiones sexuales a niños

La querella ha reabierto un proceso que había sido archivado de forma provisional

Dos menores jugando a fútbol.

Dos menores jugando a fútbol.

J. G. Albalat

La Fiscalía de Barcelona ha presentado una querella contra un entrenador de un equipo de fútbol de benjamines y alevines de la capital catalana por la presunta agresión sexual, entre septiembre de 2014 y abril de 2015, a cuatro jugadores que cuando sucedieron los hechos tenían entre 8 y 11 años. El acusado entrenó después a un club histórico de un barrio de Badalona, donde, según las investigaciones, supuestamente abusó de otros dos menores en diciembre de 2022, dos años después de que fuera condenado a tres meses de prisión, e inhabilitado para trabajar con niños, por tenencia de pornografía infantil.

El Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona ha admitido la querella interpuesta por la fiscal Alexandra García Tabernero y ha reabierto el proceso, que fue archivado de forma provisional ante la necesidad de que hubiera una denuncia o querella, según las fuentes judiciales consultadas por El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica. La investigación policial ha sido efectuada por la Unidad de Investigación de Mossos del distrito de Sant Martíde la ciudad condal, donde tiene su sede el club en el que entrenó el acusado y del que fue despedido en 2015 al ser sorprendido por el presidente de la entidad en actitud inadecuada con los menores.

El presidente del club barcelonés sorprendió al técnico, lo echó del club e informó a la familia, que no denunció, y a la federación de fútbol

La fiscalía sostiene que, entre septiembre del 2014 y abril de 2015, el investigado estuvo trabajando en el club de Barcelona como entrenador en equipos formados por menores. Después de los partidos de entrenamiento, según la querella, solía acceder a los vestuarios de los niños y, desde un banco, los observaba fijamente cuando se desnudaban y se duchaban. De forma habitual, incide, y haciendo creer a los menores que se trataba de un juego, el entrenador los hacía bailar desnudos frente a él y les tocaba los genitales. Lo hacía cuando estaba solo con las víctimas. A una de ellas, según la querella, le llegó a hacer cosquillas en las ingles mientras le decía: “Grita como una putita”.

El investigado tiene otra causa abierta en Badalona, donde siguió entrenando a pesar de estar inhabilitado por pornografía infantil

Posición de autoridad

Según ha podido saber este diario, la querella precisa que el investigado aprovechaba la posición de autoridad que le proporcionaba ser el entrenador para influir en el comportamiento de los niños y lograr que estos accedieran a sus designios. Y no solo eso, sino que también supuestamente se benefició de la corta edad de las víctimas y su escasa madurez con el fin de camuflar sus intenciones. De esta manera, argumenta la fiscal, logró que los niños normalizaran los tocamientos y los vieran como un simple juego.

La actitud de este entrenador se repitió en abril de 2015, cuando el club organizó un campus en Semana Santa. Un día entró el investigado al vestuario e hizo que dos niños del equipo de benjamines se desnudaran por completo y bailaran delante de él. Mientras, les observaba desde un banco. Uno de los menores tenía solo 8 años. Se trata de una de las víctimas que ha comparecido ante la fiscalía y que figura en la querella. En ese momento, el presidente del club abrió la puerta y se percató de la situación. Por esta razón, despidió al entrenador e informó a los padres de los menores, que no interpusieron denuncia alguna, a la Federación Catalana de Fútbol y a una fundación experta en abusos sexuales. A pesar de ello, el ahora investigado continuó entrenando, pero esta vez se trasladó a Badalona.

Detenido y doblemente investigado

La Fiscalía de Barcelona atribuye al acusado cuatro delitos de agresión sexual a menores de 16 años, agravado por prevalimiento de relación de superioridad. La primera noticia judicial sobre sus acciones se remonta al 30 de septiembre, cuando entró en el juzgado de guardia de Barcelona un atestado de los Mossos. Ese mismo día, el entrenador fue puesto a disposición judicial tras ser detenido por varios delitos de agresión sexual a menores y por quebrantamiento de condena (la vulneración de la inhabilitación de ejercer la profesión de contacto con menores). En ese momento, la fiscalía puso una denuncia y pidió la adopción de medidas cautelares, como la prohibición de acercarse a las víctimas, que el juzgado acordó.

Los Mossos localizaron a tres víctimas tras una investigación propia abierta por la fiscalía

El Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona incoó diligencias y remitió a un juzgado de Badalona los dos casos ocurridos en esta ciudad en la temporada 2022-2023. El magistrado de la capital catalana archivó de forma provisional el caso, sin perjuicio de su reapertura con una eventual presentación por parte de la fiscalía de una querella, pues la única víctima de Barcelona entonces identificada había cumplido la mayoría de edad. Fue entonces cuando la fiscal Alexandra García abrió unas diligencias de investigación postprocesales, que se pueden practicar tras el archivo provisional de una causa, y solicitó a los Mossos que indagaran sobre la existencia de nuevas víctimas. La policía localizó entonces a los otros tres menores que figuran en la querella de la fiscalía.