Doble causa judicial

El Barcino echó al entrenador investigado por abusos sexuales: "Seguía a los niños por todos los campos"

Desde el primer momento, el presidente del Barcino ha mostrado su total colaboración con la Justicia, acudiendo a declarar ante la policía en varias ocasiones

Entrada principal de la Ciutat de la Justícia, a l’Hospitalet de Llobregat.

Entrada principal de la Ciutat de la Justícia, a l’Hospitalet de Llobregat. / JOAN CORTADELLAS

Germán González / J. G. Albalat

J.C.O.C. –el entrenador de fútbol investigado en dos juzgados, uno de Barcelona y otro de Badalona, por presuntamente agredir sexualmente a varios menores a los que preparó cuando estaba en equipos de benjamines y alevines– fue despedido de dos clubs cuando se conocieron los abusos. Uno de ellos fue el Barcino, en el distrito de Sant Martí de Barcelona, cuyo presidente, Tomás Desembre, expulsó al imputado en Semana Santa de 2015 tras sorprenderlo en los vestuarios con dos menores.

Los responsables del Barcino informaron de estos hechos a los padres de los menores así como a la Federación Catalana de Fútbol y buscaron asesoramiento legal para ir contra el entrenador despedido. "La abogada nos dijo que era su palabra contra la nuestra y que por eso debían ser los padres los que tenían que denunciar, incluso les ofrecimos asistencia jurídica desde el club" explica Desembre a este medio.

Nadie denunció, remarca el dirigente del Barcino, quien asegura que el sospechoso "seguía a los niños por todos los campos" tras ser despedido en 2015. Poco tiempo después, el entrenador investigado empezó su etapa en otro club de Badalona.

Cinco víctimas

Sin embargo, J.C.O.C. entrenó durante años a niños de este equipo de Badalona y solo paró un tiempo cuando fue acusado de tener pornografía infantil, delito por el que fue condenado a prisión e inhabilitado tres años y medio para estar con menores por un juzgado penal de Barcelona en 2020. Pese a esto, meses después volvió al club de Badalona donde ya lo conocían y no le pidieron el preceptivo certificado de Delitos de Naturaleza Sexual para entrenar, según fuentes policiales.

Allí estuvo hasta que hace un año, antes de la Navidad de 2022, fue denunciado por otros dos casos de agresiones sexuales a menores, una investigación que se sigue en un juzgado de Badalona. La que afecta a víctimas del Barcino, con tres casos por el momento y que pasaron en la temporada 2014/15, se instruye en un juzgado de Barcelona.

Protocolo antiacoso

Tomás Desembre explica que, cuando despidió al investigado hace 8 años, recibió mensajes anónimos de clubs anteriores en los que el sospechoso había entrenado que le explicaron que también decidieron expulsarlo por su comportamiento con los menores. Desde el primer momento, el presidente del Barcino ha mostrado su total colaboración con la Justicia, acudiendo a declarar ante la policía en varias ocasiones, además de dejar claro el compromiso del club de Sant Martí para erradicar cualquier comportamiento de acoso sexual a menores.

El Barcino, que cuenta con unos 1.000 niños y niñas en todas sus categorías, tiene talleres e imparte formación a sus entrenadores y colaboradores para detectar y prevenir estos casos, además de un protocolo de actuación. En este sentido, uno de sus preceptos es que no puede haber un entrenador solo en el vestuario cuando los menores se cambien, deben estar dos. "Si, por la razón que sea, no pueden estar y solo hay uno, este debe permanecer fuera, controlando con la puerta abierta", explica el dirigente del club barcelonés.

Además, también piden cada año a sus entrenadores el certificado de Delitos de Naturaleza Sexual para poder ejercer. Con esta prevención, el Barcino quiere evitar a toda costa cualquier acoso a menores, ya que sus responsables tienen un mal recuerdo con los casos de 2015 y lo han vuelto a "revivir" con la investigación de Mossos y de la Fiscalía de los últimos meses, al repetirse la historia en otro club.

"La situación ha cambiado y ahora hay más concienciación", señala Desembre, quien lamenta que no se pudiera realizar un seguimiento psicológico de las víctimas cuando alertó a los padres en 2015, ya que los menores "lo veían como un juego pero era mucho más". Los progenitores decidieron no denunciar entonces y ahora, una vez que las víctimas han sido mayores de edad, han podido acusar ellos mismos a su exentrenador.

Dos causas paralelas

Precisamente, la fiscal Alexandra García Tabernero reactivó el proceso tras el cierre inicial por parte del juzgado a la espera de una denuncia o querella por parte de las víctimas. La Unidad de Investigación de Mossos del distrito de Sant Martí concluyó que existían indicios de delito contra J.C.O.C por presuntamente agredir sexualmente a cuatro jugadores del Barcino entre septiembre de 2014 y abril de 2015, que cuando sucedieron los hechos tenían entre 8 y 11 años.

El sospechoso también fue denunciado en diciembre del año pasado por otros dos abusos sexuales a menores que entrenaba en un club histórico de Badalona. Este medio intentó contactar sin éxito con este equipo para conocer su versión. Las dos investigaciones judiciales siguen abiertas y en la del Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona se debe citar a declarar a las víctimas y a otros testigos en las próximas semanas.

Por su parte, en declaraciones a este medio, la Federación Catalana de Fútbol remarca que han colaborado con las investigaciones de Mossos y de Fiscalía desde que conocieron las denuncias en septiembre pasado además de asegurar que "nuestra actuación fue determinante para que se pudiera practicar la detención".