Una inteligencia artificial de Google proyecta crear hasta 2 millones de nuevos materiales

Esta IA podría iniciar una revolución al diseñar cristales inorgánicos para fabricar paneles solares, baterías, chips de ordenadores y otras tecnologías

Nuevos materiales proyectados por inteligencia artificial y reflejados en el artículo de "Nature".

Nuevos materiales proyectados por inteligencia artificial y reflejados en el artículo de "Nature".

Rafa López

Rafa López

Científicos de la compañía de inteligencia artificial (IA) Google DeepMind acaban de publicar en la revista científica “Nature” que anticipa una revolución en la ciencia de materiales: gracias a la IA creada por Google DeepMind, el número de cristales inorgánicos disponibles, que ahora ronda los 48.000, podría superar los 2,2 millones. Estos nuevos materiales, según los expertos, podrían servir para fabricar paneles solares más eficientes, baterías de mayor capacidad y chips de ordenadores más rápidos, además de otras aplicaciones tecnológicas, como los superconductores.

Amil Merchant y otros cinco científicos de Google DeepMind, con sede en Mountain View, California (Estados Unidos) firman en “Nature” el artículo titulado “Scaling deep learning for materials discovery” (“Ampliar el aprendizaje profundo para el descubrimiento de materiales”). En él explican su nuevo modelo de inteligencia artificial, llamado GNoME (Graph Networks for Materials Exploration), que puede predecir estructuras de cristales inorgánicos. Ciertas disposiciones de átomos confieren propiedades particulares a los materiales. GNoME es una red neuronal gráfica, un tipo de IA con capacidad para aprender las relaciones entre objetos, como los átomos y sus enlaces químicos.

Según explicó a la revista “New Scientist” Ekin Dogus Cubuk, uno de los científicos de DeepMind que firman el estudio, él y su equipo entrenaron a GNoME en una base de datos existente de cristales inorgánicos conocidos y la utilizaron para generar nuevos posibles cristales cambiando los elementos o jugando con las simetrías de los cristales ya existentes. La inteligencia artificial también predijo las energías de los nuevos cristales, una medida de su estabilidad.

Mientras que los cristales orgánicos, que incluyen enlaces moleculares de carbono e hidrógeno, son bien conocidos por su presencia en sistemas biológicos, hasta ahora sólo se conocían unos 48.000 posibles cristales inorgánicos. La IA de GNoME ha ampliado enormemente esa cifra a más de 2 millones, y aunque algunas de estas nuevas estructuras podrían descomponerse en formas más estables o ser imposibles de crear en conjunto, de las estructuras estables, 736 ya se han realizado de forma experimental e independiente en laboratorio. Muchas de esas estructuras diseñadas por la IA “escaparon a la intuición química humana previa”, resaltan los científicos, para quienes su trabajo “representa una expansión de orden de magnitud en materiales estables conocidos por la humanidad”.

Amenaza a la humanidad

Al tiempo que se van desvelando más y más avances sorprendentes de la inteligencia artificial, siguen surgiendo voces expertas que advierten de los riesgos de esta tecnología. Eric Schmidt, ex director ejecutivo de Google, ha afirmado que las capacidades de IA podrían poner en peligro a la humanidad dentro de cinco a diez años y que las empresas no están haciendo lo suficiente para evitar los daños. En declaraciones a Axios, Schmidt advirtió que los peligros de la IA comienzan “cuando el ordenador puede empezar a tomar sus propias decisiones de hacer cosas”, como crear armas.