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Cambio de sexo

Seis presos tramitan el cambio de género en el registro para ir al módulo de mujeres en Asturias

Dos reclusos formulan la solicitud y cuatro la preparan | Uno de ellos está encerrado por maltrato y acoso, y quiere mantener su nombre masculino

Imagen de archivo

Fiebre de cambio de sexo en la cárcel de Asturias, al menos sobre el papel. Dos reclusos han pedido al Registro Civil de Llanera que proceda a rectificar la mención registral de su sexo, conforme a lo establecido en el artículo 43.1 de la ley 4/2023, la ley Trans, para figurar como mujeres en vez de hombres. Otros cuatro pedirán la rectificación en breve. En la solicitud, los reclusos indican que se sienten mujeres. Según parece, quieren pasar al módulo femenino. Uno de los reclusos está en prisión por violencia de género y acoso y habría pedido el cambio de sexo después de que le denegasen un vis a vis. Se trata de los primeros casos en Asturias. El primer cambio de sexo registral con la nueva ley fue en Málaga el pasado 4 de marzo.

Los dos reclusos apelan en el escrito remitido al Registro Civil al citado artículo 43.1, que reza: "Toda persona de nacionalidad española mayor de 16 años podrá solicitar por sí misma ante el Registro Civil la rectificación de la mención registral relativa al sexo". Y añaden: "Según consta mi inscripción de nacimiento, al nacer me fue atribuido el sexo de varón (...) pese a lo anterior mi identidad de género no se corresponde con mi sexo biológico, consignado en el acta de inscripción obrante en el Registro Civil, toda vez que siempre me he considerado mujer". Al menos uno de los solicitantes indica que desea mantener su nombre masculino. Las primeras peticiones se firmaron este jueves.

Según explica el letrado de los reclusos, para realizar este trámite no es necesario presentar informe psicológico o facultativo alguno, algo que sí se exigía antes de la ley Trans. La rectificación tampoco estará condicionada "a la previa modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole".

Recibida la solicitud, se citará a los reclusos para que comparezcan en el Registro, donde se les informará de las consecuencias jurídicas de la rectificación, incluido el régimen de reversión, y de las medidas de asistencia a su disposición. "Los solicitantes recibirán una llamada dentro de tres meses como máximo para corroborar la rectificación", explicó el letrado. La ley es clara e indica que la persona que pase del sexo masculino al femenino se beneficiará de las medidas de acción positiva adoptadas en favor de las mujeres, pero no supondrá un cambio de las situaciones jurídicas anteriores a la rectificación.

No parece que haya base para que las solicitudes sean rechazadas, aunque los cambios pueden ser recurridos. La prueba de fuego llegará cuando los reclusos soliciten de la dirección de la cárcel su paso al módulo de mujeres. Según la instrucción de 7/2006 de Instituciones Penitenciarias, los transexuales femeninos pueden ingresar en módulos de mujeres aunque no se hayan sometido a una operación de cambio de sexo o conserven oficialmente su nombre de varón, eso sí, tras un trámite de treinta días y previos informes médico y psicosocial. Este informe médico –que parece contradecir el espíritu de la autodeterminación de género que consagra la ley Trans– concreta la realidad fisiológico-sexual de la persona y los procesos de tránsito que hubiese podido iniciar o no. En 2015, se autorizó el ingreso en el módulo de mujeres de un transexual de Avilés, pero lo condicionó a que completase el proceso de cambio de sexo.

El caso de los reclusos que quieren cambiar de sexo en Asturias recuerda un tanto al de Isla Bryson, un transgénero escocés. Cuando era hombre, cometió dos violaciones, y empezó a cambiar de sexo antes del juicio, acabando en una cárcel de mujeres. La ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, ordenó trasladar a Bryson a una cárcel de hombres, y el Gobierno escocés ha prohibido que ingresen en módulos femeninos los transexuales que conserven sus genitales masculinos o hayan sido condenados por delitos sexuales. Sturgeon terminó dimitiendo tras este y otros escándalos.

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