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Plan contra asteroides

Misión DART de la NASA: 5 claves del primer ensayo de defensa interplanetaria de la historia

Esta madrugada, una nave espacial del tamaño de un coche se estrellará contra un asteroide 10 millones de veces más grande para intentar desviar su rumbo

DART, la nave que quiere desviar un asteroide, llega a su destino. Reuters

En tan solo unas horas, cuando los relojes peninsulares españoles marquen la una de la madrugada, la humanidad se enfrentará a la primera misión de defensa interplanetaria de la historia. El objetivo: derrotar un enemigo inocuo para saber cómo actuar en caso de que algún día se acerque una amenaza real. Con ese propósito en mente, la misión DART de la NASA se estrellará esta noche contra un gigantesco asteroide para intentar desviar su rumbo.

La colisión, que será monitorizada desde todos los rincones del planeta, enfrentará a una nave espacial del tamaño de un pequeño coche contra un cuerpo celeste 10 millones de veces más grande. Si todo va según lo planeado, y el impacto se produce con la suficiente fuerza, será la primera vez que nuestra especie logre cambiar la trayectoria de un objeto espacial: algo que, en un futuro, podría ser clave para la supervivencia de nuestro planeta.

Estas son 5 claves para entender la misión DART de la NASA, el primer ensayo de defensa interplanetaria de la historia, que se puede seguir en directo a través del canal de televisión de la NASA, en su página web o mediante sus distintas redes sociales.

¿Por qué se ha lanzado una misión de defensa interplanetaria?

En estos momentos hay miles de millones de asteroides y cometas deambulando por nuestro Sistema Solar. De momento, de todos los que se conocen, ninguno supone una amenaza para nuestro planeta. ¿Pero qué pasaría si, algún día, uno de estos objetos se dirige hacia nosotros? El impacto de un asteroide podría, potencialmente, poner en jaque a la vida en la Tierra. Fíjense, por ejemplo, en el caso de los dinosaurios, que se enfrentaron a un episodio de extinción masiva tras el impacto de un gigantesco asteroide hace unos 66 millones de años.

Hace ya una década que las grandes agencias espaciales del mundo pusieron en marcha varios mecanismos de 'defensa espacial' para monitorizar los asteroides cercanos a nuestro planeta. Uno de los episodios que más incentivó el despegue de este tipo de programas ocurrió el 15 de febrero de 2013, cuando un asteroide no detectado penetró la atmósfera y explotó sobre la ciudad rusa de Chelíabinsk. La onda expansiva de la explosión se sintió en seis ciudades, hirió a 1.600 personas, causó daños valorados en 30 millones de dólares y, según explican los científicos de NASA, "recordó que los asteroides pueden impactar contra la Tierra en cualquier momento". 

¿Qué es la misión DART y qué lleva a bordo?

La misión DART –cuyo nombre significa literalmente dardo– ha sido diseñada como un ensayo de defensa planetaria. El proyecto, lanzado el 24 de noviembre de 2021, pondrá a prueba una técnica de impacto cinético para desviar la trayectoria de un asteroide. La misión está compuesta de una nave espacial relativamente pequeña formada por un cuerpo principal (de 1,8 metros de ancho; 1,9 metros de largo; y 2,6 metros de altura) y dos paneles solares (de 8,5 metros cada uno). El vehículo pesa unos 610 kilogramos en total y va equipado con 50 kilogramos de combustible.

La misión está equipada con una cámara de reconocimiento de asteroides, bautizada con el nombre de DRACO, que ayudará a identificar el cuerpo celeste, navegar hacia él y seleccionar el lugar del impacto. La misión también consta de una pequeña nave espacial del tamaño de una caja de zapatos desarrollada por la Agencia Espacial Italiana (ASI) y conocida como LICIACube. Este 'acompañante espacial' ha sido diseñado para capturar imágenes del impacto.

¿Son Dídimo y Dimorfo una amenaza para la humanidad?

No. El asteroide Dídimo y su luna Dimorfo no suponen ninguna amenaza para nuestro planeta. Estos cuerpos celestes están situados a más de 11 millones de kilómetros de nuestro planeta. Según las proyecciones actuales, el rumbo de estos cuerpos celestes no se cruza con la de nuestro planeta. Según explica el equipo científico a cargo de esta misión, Dídimo y Dimorfo están lo 'suficientemente cerca' para poder observar su trayectoria (y su posible cambio) y lo 'suficientemente lejos' para que, incluso cuando se hagan añicos, no supongan una amenaza para nosotros. 

¿Qué pasará con este asteroide y su luna?

El objetivo de la misión DART no es destruir completamente estos objetos celestes, sino desviar su trayectoria. Para lograrlo, la misión impactará directamente contra el centro de Dimorfos. Si todo va según lo previsto, el choque creará un cráter en el centro del satélite, desprenderá rocas al espacio y así haciendo acortará varios minutos el periodo orbital de esta luna alrededor de su asteroide. Esto, en la práctica, supondrá una desviación de trayectoria de una decena de metros. 

¿Cómo sabremos si ha funcionado?

El equipo científico a cargo de la misión dispone de diversos mecanismos para saber si el primer ensayo de defensa interplanetaria logra su cometido. En primer lugar, minutos antes del impacto, la cámara a bordo de DART enviará unas imágenes previas a su colisión frente al asteroide. Por otro lado, desde la Tierra, una red de telescopios se monitorizará en tiempo real el rumbo del asteroide. Si después del impacto se observa un cambio en el brillo de Dídimo y Dimorfos, esto significará que DART habrá logrado su objetivo. Finalmente, desde el espacio, se prevé que LICIACube grabará la colisión y enviará las imágenes de vuelta a la Tierra. Estos fotogramas tardarán unos días en llegar a nuestras manos pero, cuando lo hagan, serán la prueba definitiva de que la humanidad ha logrado desviar un asteroide.

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