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El pasaporte COVID no contiene a ómicron

Expertos gallegos afirman que no tiene efectividad de contención, aunque valoran su capacidad para animar a la vacunación

Clientes enseñan el pase COVID a la entrada de un restaurante ALBA VILLAR

El pasaporte COVID, una medida que la mayoría de las comunidades –todas excepto Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura– terminaron adoptando como medida de evitar los contagios en esta sexta ola “no cumple el objetivo” de cortar la transmisión en espacios interiores ante la dominancia de ómicron, mucho más contagiosa y que esquiva mejor el sistema inmunitario. Esta es la argumentación que esgrime el Gobierno de Cantabria, donde este documento dejó de tener validez esta semana. Cataluña también se plantea aparcar este documento, que acredita que su titular ha sido vacunado contra el COVID-19, se ha recuperado de la enfermedad o tiene una prueba negativa en las últimas 48/72 horas.

Los datos no parecen avalarlo: Madrid, una de las comunidades que se ha resistido al pasaporte COVID, tiene una incidencia acumulada a 14 días de 2.252 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que Galicia, la primera que implantó este documento, suma 3.332, según los datos de Sanidad a 19 de enero.

Los expertos gallegos coinciden en afirmar que ante un virus tan contagioso, capaz de infectar a personas vacunadas, el pasaporte COVID no tiene una efectividad directa, aunque algunos lo defienden como medida para convencer para que se vacunen a esos algo más de 3.650.000 españoles que no lo han hecho aún.

Francisco Caamaño

Francisco Caamaño

“Puede causar una sensación de falsa seguridad”

Francisco Caamaño - Epidemiólogo

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“De una forma directa no logra restar transmisión a ómicron por tres razones: su correcta aplicación no siempre es la correcta; las personas que accedemos a esos espacios relajamos las medidas en cuanto presumimos que todos estamos vacunados; y, tercera, el hecho de estar vacunado no quiere decir que yo no esté contagiado y no pueda contagiar. Por ello, el pasaporte termina dando una sensación de falsa seguridad y podría ocurrir que los riesgos de esa falsa seguridad solaparan los posibles beneficios”, explica Francisco Caamaño, profesor titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Sin embargo, de forma indirecta sí. “Lo que hace una medida así es poner la vida un poco más difícil a ese pequeño porcentaje de personas que están aún sin vacunar”, explica. Aun así, matiza que habrá que ir valorando su aplicación a medida según la situación epidemiológica.

Juan Gestal

“Es una medida útil para promover la vacunación”

Juan Gestal - Epidemiólogo

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El epidemiólogo Juan Gestal recuerda que la mitad de los ingresados por COVID son no vacunados, lo que demuestra el “impacto brutal” que ómicron está teniendo en las personas que no se han inmunizado y la diferencia con los vacunados, que suelen cursar la enfermedad de forma leve o asintomática. En este sentido, los expertos recuerdan que el riesgo de hospitalización se multiplica por cinco para los no vacunados y hasta por 10 las probabilidades de requerir UCI. “El certificado es útil para promover la vacunación y evitar cuadros graves y muertes”, opina Gestal.

Jesús Sueiro

“Ahora no tiene mucho valor como contención”

Jesús Sueiro - Médico general

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Para el doctor Jesús Sueiro, portavoz de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (AGAMFEC), el pasaporte ha perdido su efectividad. “En este momento tiene poco valor porque tú puedes presentar el pasaporte por estar vacunado o haber pasado la infección hace seis meses pero puedes reinfectarte”, afirma. Sin embargo, también señala su utilidad para animar a la vacunación. “Las vacunas están salvando muchas vidas”, sostiene.

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