05 de mayo de 2019
05.05.2019

Ana Sieiro: "Si la pareja miente, considero que ya no hay pareja porque esta se basa en la confianza"

05.05.2019 | 04:28
Ana Sieiro. // Ricardo Grobas

- ¿Se puede hablar de tipos de mentiras?

-Se podría diferenciar tanto por el fin que buscan esas mentiras como por la causa que las origina. Así, tenemos las mentiras que buscan un beneficio social, mejorar la idea que tenemos de nosotras mismas, evitar el conflicto o conseguir algo que no merecemos. En cuanto a la causa, generalmente podríamos hablar de las mentiras conscientes y de las inconscientes. La realidad y la verdad son dos ingredientes fundamentales de la salud mental. Parto siempre de que la realidad no existe, ya que viene mediada por la experiencia, así que la verdad sería la manifestación de la realidad percibida por cada persona según su experiencia, edad y capacidad de criterio. Por otro lado, sabemos que en muchas personas que han sufrido trauma, han podido desarrollar estrategias disociativas que las pueden colocar en una realidad paralela, libre del trauma o del dolor que provocan que pueda vivir la realidad de una manera completamente diferente.

- ¿Es más difícil detectar una mentira si es la pareja la que miente?

-No creo que sea difícil pillar en la mentira a la pareja. Lo que creo es que en la pareja la base es la confianza por lo que buscar resquicios o inconsistencias no entra en el tipo de repertorio conductual de la misma. Si la pareja se miente, considero que ya no hay pareja. Puede resultar tajante, pero la confianza es la base, y sin la base, es difícil mantener una estructura firme.

- ¿Qué hacemos si el niño miente "más de lo normal?

-Lo normal es que los niños y las niñas mientan, ya que es un hito en su desarrollo. Para mentir han de conseguirse antes dos habilidades cognitivas fundamentales: la capacidad de reconocer y comprender las normas sociales y qué sucede cuando se transgreden, y por otro lado, la capacidad de imaginar lo que la otra persona puede estar pensando o sintiendo. Cuando el niño o la niña se da cuenta de que el adulto no lo sabe todo, aprende a mentir. A partir de ahí, si la crianza tiene como base la seguridad, los límites, la confianza y la honestidad, no va a haber niños que "mientan más de lo normal".

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