29 de abril de 2019
29.04.2019
Los supervivientes de la matanza de Sri Lanka hablan de María González y Alberto Chaves

Un relato de consuelo desde Inglaterra

Turistas ingleses que coincidieron con las víctimas gallegas del atentado en el hotel de Colombo envían un emotivo testimonio a la familia

29.04.2019 | 03:09

Testigos presenciales narran lo ocurrido antes y después de la explosión que acabó con la vida de María González y Albetro Chaves. "Escogieron una mesa junto a las ventanas con vistas a la piscina, cerca de nosotros (...) Estaban sentados juntos y relajados. Al salir los vimos heridos; el personal del hotel los estaba cuidando muy bien hasta la llegada de la ambulancia", explican en una carta enviada a los familiares de los fallecidos.

Una familia de Inglaterra relata con emoción lo sucedido en el hotel Kingsbury, en la ciudad de Colombo (Sri Lanka), el Domingo de Pascua, cuando un terrorista hizo estallar una bomba que acabó con la vida de María González Vicente y Alberto Chaves Gómez, enterrados el sábado en Pontecesures, donde residían.

Clare Harvey y su familia quisieron contactar con la familia de los jóvenes pontecesureños -él, nacido en Rianxo- para transmitirles su pésame y contarles también que María y Alberto estaban "relajados" y se les veía felices en los momentos previos a la explosión, en la que resultaron gravemente heridos.

Esta familia británica desvela que los arousanos no murieron inmediatamente, sino minutos después. Y "por si sirve de consuelo a las familias", les dicen que no estuvieron solos, sino que el personal del hotel en el que se alojaban "los estaba cuidando muy bien" y permaneció a su lado hasta la llegada de la ambulancia.

El relato hecho por la familia Harvey, que se encontraba en el mismo hotel, es tan emotivo como desgarrador. Explican que ellos se salvaron de la explosión porque en el momento en que se produjo estaban subiendo a sus habitaciones en ascensor.

Acababan de ver a Alberto y María, poco antes de las nueve de la mañana, preparándose para desayunar en el restaurante del hotel. "Escogieron una mesa junto a las ventanas, con vistas a la piscina, cerca de nosotros", indican los ingleses.

En la carta, que hicieron llegar al alcalde de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage, para que, a su vez, la entregara a la familia de las víctimas, como así ha sido, detallan que los pontecesureños "estaban sentados juntos" y ya tenían las bebidas delante.

Estaban aún con vida

En ese instante los Harvey se levantaron para dirigirse a la habitación, y fue un minuto después cuando un terrorista suicida se inmoló dentro de las instalaciones. "Al salir del hotel, momentos después, vimos a María y Alberto heridos", con los empleados del Kingsbury tratando de ayudarles mientras llegaba la asistencia médica.

Al preocuparse de escribir estas líneas y llegar hasta los familiares de la pareja pretenden compartir "nuestro pequeño recuerdo de lo que sucedió aquel día", temerosos de que la información sobre el atentado procedente de Sri Lanka pudiera no ser suficiente.

"Les enviamos nuestro amor, y esperamos que sus recuerdos vuelvan a los tiempos felices con María y Alberto, a los que siempre recordaremos aquí en Inglaterra y tendremos en nuestros corazones", sentencia Clare Harvey en nombre de toda su familia.

La masacre de Sri Lanka producida por seis atentados simultáneos en hoteles e iglesias ha segado la vida de unas trescientas personas. En Galicia se recordará para siempre por la muerte de estos jóvenes arousanos -los únicos españoles que perecieron en el ataque terrorista- que estaban en la isla pasando unos días de vacaciones. El domingo fueron enterrados en Pontecesures, donde una multitud quiso darles un último adiós.

Pontecesures agradece la labor de la Embajada


Juan Manuel Vidal Seage, el alcalde de Pontecesures, tiene previsto contactar hoy por valija diplomática con la Embajada de España en India, que tiene jurisdicción sobre Sri Lanka. Lo hará "para agradecerles en nombre del pueblo de Pontecesures la rapidez con la que se realizaron las complejas gestiones para repatriar los cadáveres de nuestros vecinos María y Alberto".

Sabe el regidor de Pontecesures que "es un proceso muy complicado, y todos pensábamos que, con suerte, tardarían entre siete y diez días en llegar a casa; sin embargo estaban con sus familias cinco días después de la tragedia".

Explica Seage que para él, para la propia familia y para el pueblo de Pontecesures "ha sido un alivio que se hiciera todo con esta rapidez, de ahí que sea de justicia hacer constar nuestro agradecimiento de forma oficial". También el ministro de Exteriores, Josep Borrell, había incidido hace días en la importancia de haber recortado los plazos de repatriación respecto a lo inicialmente previsto, por lo que felicitó también a la Embajada Española en India.

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