Si estás cansado de probar distintas dietas sin éxito, esta información es para ti. Existen algunos regímenes que por diferentes motivos, pese a ser eficaces por definición no funcionan para todo el mundo. Algunos por ser demasiado restrictivos, otros porque tienen en su base alimentos o productos que no son de la preferencia de la persona en cuestión... Son muchas las casuísticas de los que buscan adelgazar y dejar atrás esos kilos de más sin efecto rebote.

La base de toda proceso para perder peso debe estar en los buenos hábitos, tanto alimenticios como de vida: hacer ejercicio, comer sano, beber agua... son solo algunos de los más recurrentes. Pero existe una segunda parte, pequeños consejos o trucos que se pueden incorporar a la rutina de forma sencilla y que ayudarán en eso de adelgazar.

En esta ocasión la sugerencia pasa por incluir un alimento específico en nuestra dieta: la cebolla. Entre sus beneficios destaca su bajo aporte calórico, su alto contenido en fibra, agua y potasio que además lo convierte en un producto con propiedades diuréticas. Además, posee un compuesto antioxidante, el flavonoide quercitina que favorece la reducción del peso y la grasa corporal mediante la termogénesis en los adipocitos.

Estas propiedades han hecho que muchos se refieran a la dieta de la cebolla como un régimen quemagrasas, peor ¿en que consiste exactamente? Se trata de tomar libremente la cantidad necesaria de sopa casera elaborada con cebolla, apio y repollo o col. A lo largo del día pueden consumirse otros alimentos seleccionados como frutas, carnes sin grasa y arroz integral.

El plan semanal se estructuraría de la siguiente :

  • Día uno: frutas menos platano y cantidad libre de sopa
  • Día dos: cantidad libre de sopa sopa y otros vegetales crudos o cocidos
  • Día tres: sopa, frutas y vegetales
  • Día cuatro: sopa, dos plátanos y leche desnatada
  • Día cinco: además de la sopa se incorporan entre 250 y 500 gramos de carne magra y tomate
  • Día seis: carne de res o ave y vegetales, especialmente de hoja verde
  • Día siete y último: se incorpora a la dieta arroz integral, vegetales y un zumo de frutas casero sin azúcar añadido