Cuando empiezas un plan de adelgazamiento siempre surgen dos preguntas claves: ¿qué alimentos debo comer? ¿qué ejercicios me van a ayudar? Muchas veces la pereza de romper los hábitos diarios conlleva el pensar que una dieta saludable va ligada solo a simples ensaladas y a pasar horas y horas en el gimnasio levantando pesos y corriendo. Pero eso no es así. Existen múltiples acompañamientos con el que dar ese toque especial de sabor a tus platos y las recetas son tan extensas como deliciosas.

Algo en lo que coinciden todos los expertos en nutrición es que no existen las "dietas milagros" ni los denominados "superalimentos". Perder esos kilos de más conlleva esfuerzo y paciencia (en esta información te contábamos las tres claves fundamentales si quieres adelgazar), pero esa constancia es sinónimo de éxito y antes de los que crees empezarás a ver resultados. Además, y mucho más importante, tu cuerpo y tu salud te lo agradecerán.

No obstante, si que existe un alimento, como explica Proviotico en su página, que te puede ayudar a perder grasa si lo tomas todos los días. Se trata de los frutos secos. Los expertos coinciden en que ayudan a perder peso y son un completo ideal para evitar el temido "comer entre horas". Todos los frutos secos tienen una característica común: su composición natural tiene un 50% menos de agua (de ahí su nombre). "30 gramos al día contribuyen a la pérdida de grasas ganado salud", explican desde Proviotico. Para ello, dan seis opciones con la cantidad justa de frutos secos que se deben consumir si se quiere que el cuerpo comience a perder grasa.

Lo recomendable es ingerir al día una de estas opciones: 20 almendras, 20 avellanas, 15 anacardos, 18 mitades de nueces, 60 pistachos (pelados, eso sí) y 15 nueces de macadamia. Con estas cantidades te aseguras el ingerir 30 gramos de frutos secos al día, los cuales te ayudarán a perder grasa. ¿Y si te pasas de cantidad?, como explican en el post "no es el fin del mundo" dado "que tampoco se ha visto un incremento de peso significativo".

Los frutos secos también tienen cualidades que nos ayudan a dormir bien, algo fundamental si hemos establecido un plan saludable. Las almendras, por ejemplo, contienen magnesio y triptófano, un aminoácido que genera vitamina B3 y serotonina, la cual es la responsable para producir melatonina, una proteína que se encarga de la función del sueño.