27 de marzo de 2018
27.03.2018
Análisis del mercado crediticio en 2017

Los morracenses se hipotecaron en 25,4 millones y el Estado y los juzgados practicaron 184 embargos

El número de créditos solicitados volvió a bajar, después de un 2015 en el que parecía que el mercado se había recuperado - Se pasó de 368 en 2016 a 284 en 2017 -Hubo la mismo cifra de enajenaciones, pero su importe fue mayor

27.03.2018 | 03:46
Urbanización de A Regueira, en Cangas, que no se pudo terminar. // Santos Álvarez

El repunte del número de hipotecas constituidas en O Morrazo que se pudo constatar en el año 2015 se quedó en un amago de recuperación en el sector, tras siete años cayendo. Pero el ejercicio 2016 y el 2017 vuelven a poner las cosas en su sitio. La esperada recuperación no solo no se consolida sino que baja. El año 2017 se cerró con 284 constituidas por un importe de 25.417.774 de euros, cifras inferiores a las de 2016, con 368 constituidas que obligaron a los morracenses a desprenderse de 29.283.127 de euros. Cabe recordar que en el año 2015 los morracenses destinaron 31 millones de euros a hipotecas. En el año 2016 se realizaron 47 embargos judiciales y 137 embargos que practicó la administración a través de la Tesorería General de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. Sin embargo el número de embargos judiciales fue mayor en 2016, con 76 y 97 embargos administrativos. Como se puede comprobar bajan los embargos judiciales y se disparan los administrativos. Pero nada que ver con los 426 embargos administrativos del año 2014.

Un dato que aleja algo de la crisis: a lo largo de 2017 se cancelaron 527 hipotecas por un importe de 36.701.535 euros y en 2016 fueron 557 por un importe de 54.139.292 euros. En 2015 las hipotecas canceladas alcanzaron un importe de 31.371.130 euros. Pero estas cifras están lejos de las variaciones de 2012, cuando las hipotecas descendieron a la mitad con respecto a 2011, aunque en 2013 volvieron a descender bruscamente. De las 567 que se registraron en 2012, por un importe de 86.652.263 euros se pasó en 2013 a 281 por la cantidad de 23.151.099 euros, cifra que es tres veces menor a la de 2012.

Otro indicador económico es el de las enajenaciones. Sus constantes permiten saber la salud del mercado inmobiliario, porque a través de ellas se detectan compras, ventas y donaciones de inmuebles. En el año 2017 el Registro de la Propiedad de Cangas contabilizó 29 fincas rústicas enajenadas por un importe de 1.183.730 euros, frente a las 246 fincas urbanas enajenadas por un valor de 16.714,357. Son el mismo número de fincas urbanas enajenadas, pero sin embargo el valor es mayor que en 2016 (14.252695 euros).

En la última década, las hipotecas canceladas siempre superaron s a las constituidas, tanto en número como importes. Son cifras impensables para antes de la crisis. En el año anterior al que comenzó oficialmente la crisis, año 2008, las hipotecas constiuidas era de 2.291 frente a las 590 canceladas. En el año 2008 los morracenses se habían empeñado en 200 millones de euros, muy lejos de los algo más de 25 millones de euros que en el 2017.

La recuperación del sector de la construcción en O Morrazo apenas se detecta. Los bancos sacan al mercado sus stocks a los que se les otorga prioridad y se mantienen reacios a conceder hipotecas para la compra de pisos o viviendas que no estén relacionados con sus stocks. También se puede apreciar la congelación del sector en las pocas licencias de obras que se conceden para nuevos edificios o urbanizaciones. La mayoría están relacionadas con la reforma. De hecho las empresas constructoras de O Morrazo, las pocas que sobreviven, se tuvieron que reconvertir y enfocar su negocio a la reforma, con única manera de salir de agujero económico en el que se encontraban. Y el mercado, por mucho que el IPC está a niveles de precrisis, no refleja una mejoría suficiente para crear trabajo estable y con salario digno.

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