Las aguas de la playa del Lérez no superan el examen de Sanidade y reciben de nuevo un “insuficiente”

Por segundo año consecutivo, el arenal llega al año 2024 con el consejo de “no bañarse”, igual que A Carabuxeira, en Sanxenxo

Usuarios bañistas en la playa del Lérez.

Usuarios bañistas en la playa del Lérez. / Gustavo Santos

Por segundo año consecutivo, la playa del Lérez, a un paso del centro urbano de Pontevedra, recibe un suspenso en la calidad de sus aguas de baño. En 2022 contaba con una nota “excelente”, pero en el ejercicio siguiente la Consellería de Sanidade redujo al nivel más bajo esa nota y los resultados y análisis realizados en 2023 no han logrado mejorar ese nivel. Afronta por tanto la próxima temporada de baño con un “insuficiente”, según el censo oficial que acaba de publicar la Dirección Xeral de Saúde Pública, con los datos de los muestreos realizados el pasado verano y que estarán vigentes durante los próximos doce meses.

Junto a la de A Carabuxeira, en Sanxenxo (que no forma parte del censo oficial pero cuyas aguas sí son analizadas por Sanidade, la del Lérez es la única playa de toda la comarca que no supera este examen quincenal de la consellería, que realiza muestras en medio centenar de arenales, tanto marítimos como fluviales. De todas ellas, 46 obtienen la categoría de “excelente” en sus aguas de baño, lo que supone más del 88% del total, y otras cuatro alcanzan el nivel de “buena”. Se trata de la de Pozo Negro, en el río Almofrei de Cerdedo-Cotobade, la de Loira en Marín, y las de Padrón y Raxó en Poio.

El censo de aguas de baño de este año establece análisis en 52 playas, 21 de ellas en Sanxenxo, otras 14 en Poio, cinco en Marín, otras cinco en Cerdedo-Cotobade, tres en Vilaboa, dos en Pontevedra, una en A Lama y otra en Ponte Caldelas. Para obtener los resultados de la calidad de las aguas, la Consellería de Sanidade realiza muestreos cada 15 días con un mínimo de diez al año. El agua es analizada en el Laboratorio de Saúde Pública de Galicia en busca especialmente de dos parámetros microbiológicos que son los estreptococos y las E-coli.

Con los resultados de este año se establece el catálogo de 2024. En Pontevedra, frente al suspenso del agua del Lérez, la de Ponte Sampaio mantiene una temporada más alcanza la máxima nota. El “insuficiente” no prohíbe el baño en la playa, pero sí se emite una recomendación desde Sanidade para no bañarse en dicho arenal y la calificación de insuficiente en cuanto a la calidad del agua debe ser advertida a través de algún tipo de cartel o señalización.

En general, la ría de Pontevedra puede sacar pecho sobre sus aguas, dado que logra la calificación de excelente en 46 de sus zonas de baño, tanto marítimas como fluviales, las mismas del año anterior. En Poio se mantienen con la calificación de excelente 12 de las playas analizadas. Son A Canteira, Area da Barca-Covelo, Sinás, Cabeceira, Campelo, Chancelas, Chancelas pequena, Fontemaior, Laño, Lourido, Ouriceira y Xiorto. En cuanto a Sanxenxo, 21 playas analizadas logran el resultado de excelente: A Lanzada, A Lapa, A Nosa Señora da Lanzada, Agra, Areas (derecha e izquierda), Areas Gordas, Baltar, Bascuas, Canelas, Caneliñas, Espiñeiro, Foxos, Major, Montalvo, Panadeira, Paxariñas, Pragueira y Silgar.

En Marín se mantiene la calidad de agua excelente en Aguete, Mogor, Portocelo y O Santo. En cuanto a las zonas de baño continentales, Cerdedo-Cotobade tiene cuarto puntos “excelentes”: Carballedo en el Almofrei, Xesteira en este mismo río, Viascón en el río Cabanelas y Calvelo en el Lérez. Lo mismo ocurre con la playa fluvial del Verdugo en A Lama que mantiene la calificación de excelente, al igual que la de A Calzada en Ponte Caldelas.

Ya en la ría de Vigo, en el municipio de Vilaboa, las tres zonas de baño analizadas por la Xunta (Areeiro, Deilán y Forno da Cal) también obtienen la máxima nota: “excelente”.

“Libres de humo”

La red de “playas sin humo” sigue creciendo y cada año son más los arenales que ingresan en la nómina de espacios en los que está prohibido de fumar. Una iniciativa que nació en el año 2012 y que con el paso del tiempo ha sumado nuevas zonas tanto en la costa como en los ríos del interior. Actualmente son 38 las playas de la comarca que ofrecen a sus bañistas la posibilidad de pasar una jornada al sol sin preocuparse de los malos humos del tabaco. Son 18 en Sanxenxo, 8 en Poio, cinco en Cerdedo-Cotobade, una en Ponte Caldelas, dos en Marín, una en A Lama y tres en Vilaboa. Estos arenales están debidamente señalizados. Las zonas al aire libre de los negocios de hostelería situados a pie de playa quedan excluidas de esta prohibición. Con esta medida el Sergas busca concienciar a la ciudadanía sobre su salud y el medio ambiente. El propósito no es recaudatorio porque su cumplimiento es voluntario. Según el organismo, “es responsabilidad de todos contribuir a desnormalizar el consumo de tabaco en nuestra sociedad, en nuestro posicionamiento y en nuestra forma de actuar”.

Prohibición expresa

Además de las zonas de baño que figuran en el censo oficial de Sanidade, la Consellería controla otros espacios y playas que suelen ser utilizadas como tal aunque se encuentren fuera de la lista. En la ría hay tres, todas en Sanxenxo. Una de ellas es la de Pampaído, que logra una calificación de excelente por lo que entra en el censo oficial la próxima campaña. Las otras dos son Nanín, con un resultado de insuficiente, al igual de Carabuxeira. En la primera se aplica una “prohibición” expresa.

Once episodios contaminantes en verano en la comarca

Durante los más de tres meses de campaña de análisis, desde finales de mayo hasta mediados de septiembre la Consellería de Sanidade realizó cerca de 500 controles y análisis en los que detectó once episodios contaminantes puntuales, si bien en algunos casos se prolongaron en el tiempo más de lo previsto. Estos once casos se registraron en seis playas de la comarca, entre ellas la emblemática de Silgar, en Sanxenxo, donde se detectó un pequeño exceso de E-Coli el 21 de agosto, si bien quedó corregido enseguida. Fue el único caso en el municipio. Los episodios más persistentes se dieron en Poio y Vilaboa. En el primer caso, hasta en tres análisis consecutivos se detectó contaminación en la playa de Padrón, entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre. En este municipio también hubo análisis con resultado desafortunado en O Laño, tanto el 1 de agosto como el 11 de septiembre. Este municipio cuenta con 14 arenales bajo control, que han sumado unos 130 análisis. Por su parte, en Vilaboa se detectó contaminación en Areeiro el 21 y el 23 de agosto. En las otras dos playas del concello no hubo casos tras una treintena de muestreos. Marín y Ponte Caldelas sumaron también resultados desfavorables, si bien en la playa marinense de O Santo se detectó en mayo y desde entonces no hubo ninguno más en las cinco zonas de baño analizadas después de medio centenar de controles. En la playa fluvial de A Calzada, en el Verdugo, Sanidade detectó contaminación los días 6 y 10 de septiembre.