Quejas vecinales por grietas y ruidos abocan a un gimnasio de Marín al “cierre voluntario”

El establecimiento, ubicado en la calle Francisco Landín Pazos, llevaba años operando sin licencia municipal | La gerencia recogió 180 firmas de usuarios a favor de su continuidad

Clausura por la Policía de un gimnasio ubicado en la calle Landín Pazos.

Clausura por la Policía de un gimnasio ubicado en la calle Landín Pazos. / RAFA VÁZQUEZ

A. S./N.D.

Agentes de la Policía Local de Marín acudieron este viernes a las puertas de un gimnasio de Marín, situado en la calle Francisco Landín Pazos, para proceder al cierre del establecimiento, al operar este sin licencia por parte del Concello. La medida, que el propio gimnasio comunicó a sus usuarios como una “incidencia técnica”, se produjo tras varias quejas de las comunidades de vecinos en las que se encuentra este bajo comercial, que denuncian ruidos, grietas y defectos en el tejado y la fachada supuestamente derivados de la actividad del gimnasio y las vibraciones provocadas por los impactos del equipamiento contra el suelo.

Paralelamente a la noticia de este cierre comercial, el propio gimnasio acudió a sus usuarios para que firmasen un escrito en contra del mismo. Hasta el momento, la gerencia del establecimiento ha cosechado un total de 180 firmas. En su mensaje por vía interna a los socios, el gimnasio aseguró que “nuestro centro de Marín permanecerá cerrado hoy, mañana y el lunes” y que “esperamos volver a la normalidad el martes a más tardar”.

No obstante, este cese de actividad, que los administradores del gimnasio calificaron como “cierre voluntario”, no podría ser subsanado hasta que reciban los correspondientes permisos municipales. El administrador del gimnasio explicó ayer que en su día se ofreció a realizar una prueba de carga para analizar los efectos de sus aparatos, “pero la comunidad de propietarios no nos autoriza acceder al garaje para hacerla”..