Los pontevedreses rebosan solidaridad con el Banco de Alimentos

A falta de cerrarse el recuento de kilos recibidos en su reciente Gran Recogida, la entidad espera superar las cifras del año pasado

José Luis Doval dirige el Banco de Alimentos en la ciudad del Lérez

José Luis Doval dirige el Banco de Alimentos en la ciudad del Lérez / Rafa Vázquez

Gala Dacosta

A menos de un mes de las Navidades, el Banco de Alimentos Provincial cierra su campaña de recogida que tuvo como padrino a Iago Aspas y contó con numerosos voluntarios en la ciudad. El lema en esta ocasión ha sido el de “Alimenta una vida mejor”.

Sin datos exactos por el momento, todo parece indicar que el Banco Provincial de Alimentos alcanzó su objetivo durante la Gran Recogida de la pasada semana. Ese objetivo era el de igualar o bien superar los 350.000 kilos en toda la provincia, la misma cifra a la que se llegó el año pasado.

También habían pedido 1.800 voluntarios, y parece que se llenó el cupo gracias a la solidaridad de la gente de toda la provincia, que convirtió los distintos establecimientos comerciales de la recogida en una “gran marea azul”.

El cabeza de la entidad en Pontevedra, José Luis Doval, que durante las dos jornadas intensivas supervisó personalmente la actividad en alguna de las superficies participantes, mostró su satisfacción y agradeció la generosidad de los pontevedreses.

Además de la red de voluntarios y de las donaciones en forma de alimentos, también se hicieron aportaciones económicas a la hora de pasar por caja en los supermercados adheridos a la campaña.

Leche, arroz, legumbres, productos de higiene íntima o pañales son algunos de los productos que suelen recomendarse a los donadores en los supermercados. Sin embargo, tanto Doval como los demás voluntarios indicaron además que los donantes tuvieron en cuenta las necesidades en estas épocas en que productos como el aceite de oliva han subido de precio de manera sustancial. Agradecieron esto, sobre todo teniendo en cuenta el encarecimiento de la cesta básica en los últimos meses y lo difícil que habrá sido para los donantes hacer un esfuerzo extra.

También se da el caso de que muchos de los usuarios del Banco de Alimentos no disponen de medios para cocinar. Por eso, también se notó un aumento en la comida preparada o que solo necesita ser recalentada entre las aportaciones. “Por la crisis energética, pedimos cosas que no haya que cocinar como lentejas, garbanzos y otros platos que solo haya que calentar”, explicó a este medio una de las voluntarias durante una de esas jornadas maratonianas a la par que solidarias del 24 y el 24 de noviembre.

Uno de los voluntarios emplaza la comida en el almacén.  | // RAFA VÁZQUEZ

Uno de los voluntarios emplaza la comida en el almacén. | // RAFA VÁZQUEZ / Gala Dacosta

Como siempre durante estas fechas, la intención es permitir a los usuarios del Banco una cobertura de alimentos y productos básicos. Ahora, explicó Doval, es el momento de realizar el recuento y posteriormente distribuir los alimentos, tal y como suele actuar el Banco con otras entidades sin ánimo de lucro como intermediarias.

A pesar de que están en proceso todavía, explican que el éxito de la recogida fue tal que este año parte de los artículos fueron enviados a la nave de Alcalde Lavadores, en Vigo. Desde allí, la ciudad olívica, se transportarán luego a las entidades de Pontevedra que hagan el reparto entre las personas necesitadas.

Ya en el segundo trimestre del año, Doval advertía sobre un cambio en el perfil de la pobreza y en el aumento de las personas sin recursos que de una manera u otra necesitan del Banco de Alimentos. A causa de la crisis económica y de la inflación, muchas familias están pasando por momentos difíciles y son ya 20.000 las personas en situación de vulnerabilidad a las que esta entidad provincial presta su ayuda en la actualidad.