Adif aún carece del permiso con el que modificar la PO-546 en Praceres para eliminar sus pasos a nivel

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ya negocia con la Xunta y hay una “solución consensuada”, pero necesita una autorización formal que aún no solicitó | Las obras, por 9,2 millones, están adjudicadas desde marzo

Plano de la actuación de Adif en Praceres para suprimir los pasos a nivel, con la nueva rotonda de acceso al barrio . // FDV

Plano de la actuación de Adif en Praceres para suprimir los pasos a nivel, con la nueva rotonda de acceso al barrio . // FDV / Nicolás Davila

Estaba previsto comenzar en junio pasado las obras para eliminar los pasos a nivel de Praceres del ramal ferroviario al Puerto en junio pasado, pero lo cierto es que aún no se iniciaron. ¿La razón? Que Adif aún no dispone de los permisos para modificar la carretera autonómica PO-546 y mover la rotonda de acceso al barrio, imprescindible para disponer de espacio en el que ejecutar uno de los túneles subterráneos previstos. Esta autorización debe ser otorgada por la Consellería de Infraestruturas. Fuentes oficiales de este departamento han explicado que la actuación de Adif, adjudicada en marzo pasado por 9,2 millones de euros, “necesita informe y una autorización de la Axencia Galega de Infraestruturas (AXI)”. Se negocian ya esos trámites. De hecho, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ha solicitado ese informe y mantiene conversaciones con la Xunta, hasta el punto de que “la solución está más o menos consensuada”. Pero lo que no se ha solicitado aún formalmente es la autorización de la AXI. Sin ella, no pueden comenzar las obras.

Además, la consellería tiene en marcha un plan de más de 6 millones para humanizar toda la PO-546, por lo que es necesario coordinar ambas obras. La eliminación de los pasos a nivel tiene el objetivo de cumplir una sentencia del Tribunal Supremo en 2007 y que declaraba ilegales estos cruces en superficie con la línea del tren a Marín. La solución elegida disgusta enormemente a vecinos y Concello de Pontevedra, al enterrar los pasos de vehículos y peatones y mantener el tren en superficie.

La previsión es desarrollar las obras en cinco fases, divididas entre los 18 meses de duración de la obra. Algunas de ellas de ejecución simultánea. Tras los trabajos previos, la primera fase es la construcción de la nueva calle Areal, que sustituirá a la actual, así como un depósito de bombeo. Su construcción no interferirá en el tráfico. La fase dos daría comienzo casi simultáneamente con la primera y en este caso sí que podría conllevar ya afección al tráfico puesto que se ejecuta la mitad este de la nueva glorieta prevista en la carretera vieja de Marín, el enlace de esta con la propia avenida de Montero Ríos, el nuevo tramo de la calle de la Iglesia y la práctica totalidad del vial de conexión entre rotondas. Esta fase incluye ya intervenciones complejas como la construcción de un muro provisional de sostenimiento de casi tres metros de altura para poder ejecutar la mitad de glorieta y bajar la cota.

"Se desplazará la rotonda de acceso al barrio y la Xunta prevé humanizar el vial"

La fase tres, prevista en el diagrama para el tercer mes de obras, ejecutaría la mitad oeste de la rotonda, es decir, el tramo de la calle de la Playa y la conexión entre rotondas. Es en las fases dos y tres donde se precisa del permiso autonómico.

El desplazamiento de esta rotonda y el desvío parcial de la PO-546 es preciso para disponer de espacio en el que abrir el paso subterráneo que partirá desde esta rotonda hacia la zona de O Cabo y el Sagrado Corazón, con un gálibo mínimo de 4,5 metros de altura que permita el paso de autobuses o vehículos de emergencias. Este desplazamiento es el que provoca la expropiación de un terreno de matorral con la realización de un destierre y la construcción de un muro de contención para ganar el espacio que ocupará la rotonda.

El segundo paso a nivel será el que se elimine en la calle Arenal con otro paso subterráneo por un vial de nueva apertura paralelo al existente actualmente. El tercer paso a nivel en plaza simplemente queda anulado al vallar el trazado del ferrocarril a su paso por este espacio público. Uno de los temores es el que en los pasos subterráneos para vehículos y peatones se puedan producir inundaciones por su situación cercana al mar y bajo el nivel del mismo. Se prevé la instalación en ambos de pozos de bombeo. También hay quejas en cuanto a la accesibilidad de estos pasos.

La Xunta renueva las aceras de la PO-546 en Estribela.   | // R. VÁZQUEZ

La Xunta renueva las aceras de la PO-546 en Estribela. | // R. VÁZQUEZ / Nicolás Davila

La ejecución del aparcamiento disuasorio de Lourizán, tras el verano

La Xunta proyecta desde hace meses ejecutar un aparcamiento disuasorio en la PO-546, en Lourizán, muy cerca del acceso al Pazo, con una inversión de 500.000 euros, unas obras que, según las previsiones de la consellería, podrían comenzar tras el verano, una vez completadas las expropiaciones. Su diseño se integra en el proyecto de transformación integral de la carretera vieja entre Marín y Pontevedra, para conformar un eje de movilidad sostenible como una inversión total de más de nueve millones de euros. Se habilitarán un total de 71 plazas, de las cuales se reservan dos para personas con movilidad reducida y la actuación se complementa con iluminación pública, videovigilancia, o la preinstalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos. La ejecución está en licitación desde marzo, con siete empresas aspirantes, pero aún no se ha adjudicado oficialmente. Debido a la envergadura del aparcamiento, este proyecto se ha hecho de forma singular y se sometió a información pública simultáneamente al proyecto global de la PO-546.