Los afectados por la Sareb en Barro, contentos con los avances logrados en Madrid

Indican que hay “puertas abiertas” a negociar | Se reunieron con cuatro grupos del Congreso

El grupo de afectados de Barro, frente al Congreso.

El grupo de afectados de Barro, frente al Congreso. / FDV

Antonio Santos

La plataforma de afectados por la amenaza de subasta de sus hogares en el edificio Bouza do Rei de Barro acudió ayer a Madrid para reunirse en el Congreso de los Diputados con representantes de varios grupos políticos, en una jornada de encuentros que desembocó en las sedes centrales de la Sareb e Hipogest, las entidades que subastarán sus viviendas y bajos comerciales en un futuro muy cercano.

Los problemas de estos inquilinos comenzaron hace años, cuando se enteraron sorpresivamente de que el edificio en el que viven o tienen sus negocios había sido embargado en el año 2019 al constructor al que ellos seguían pagando los alquileres, aunque no fueron informados hasta dos años después, en 2021, cuando les llegó una notificación del juzgado de Caldas.

Ayer, su itinerario de reuniones les llevó a visitar a los diputados Néstor Rego (BNG), Antón Gómez-Reino (Podemos), Guillermo Meijón (PSOE) y Juan Constenla (PP), que se hicieron eco de la protesta que, según los afectados, se trata de una situación de abuso e indefensión.

“Nos reunimos con los grupos parlamentarios y encontramos bastante buena predisposición para mediar algo. Después nos reunimos con la Sareb y dejamos las puertas abiertas para intentar negociar, porque en mi caso no aceptaron ninguna de las propuestas que yo hice. Quedó la puerta abierta para que estudiaran algo pero sin darme ningún tipo de ánimo ni nada”, explicó Xesús Domínguez, propietario de la clínica dental que está en uno de los locales comerciales del edificio.

“Yo les hablé de la tasación. Ellos siguen pensando que su tasación, que no existe, es correcta. Lo iban a seguir estudiando y a ver. Yo hice una peritación independiente y dicen que está bien pero que ellos hacen la valoración con un tipo de tablas. Está ahí la diferencia. Dicen que está bien por un lado pero por otro no. No se entiende mucho”, detalla Domínguez con respecto a su caso particular, tras las reuniones mantenidas con la Sareb, conocida también como “banco malo”.