El PP ha recibido este martes el apoyo expreso del PSOE y Sanxenxo Agrupación Liberal (SAL) para sacar adelante en el pleno extraordinario de ayer la adjudicación del servicio de suministro y abastecimiento de agua a la actual concesionaria Espina y Delfín, por 25 años más. La propuesta salió adelante con 14 votos mientras que el BNG y Ciudadanos (que suman tres ediles más) se abstuvieron. Pese a que no hubo pronunciamientos en contra, desde la oposición se reprochó el periodo de seis años que duró la tramitación de este concurso y se instó al gobierno local a vigilar que la concesionaria cumpla con las inversiones comprometidas. Además, se alerta de que puede haber recursos por parte de otras empresas aspirantes.

La portavoz del gobierno, María Deza, señaló que este es el último paso en el proceso de contratación del servicio que tendrá una duración de 25 años. Ahora se abre un plazo de quince días en el que se podrá recurrir la adjudicación. Una vez concluido este plazo, se le requerirá a la empresa adjudicataria la documentación para proceder a la contratación. El objetivo del gobierno es que la nueva concesión comience en el mes de febrero.

Según destaca el gobierno local, la empresa Espina y Delfín logró la mayor puntuación al asumir todas las inversiones optativas referentes a la ampliación de red, por valor de 3.820.000 euros y ofrecer un canon anual del 28% del importe facturado durante el ejercicio. Se trata de un porcentaje “que casi triplica el recogido en los pliegos y que supondría un ingreso inicial para las arcas municipales de casi 800.000 euros al año, cantidad que se irá incrementando en función del número de usuarios”, añade el Concello.

La empresa concesionaria tendrá que asumir 80 actuaciones valoradas en 11.963.798 euros. El contrato contempla la ampliación de la red de saneamiento y agua, con 59 actuaciones para dotar de estos servicios a las 726 viviendas del rural que carecen de saneamiento o agua; una segunda que contempla la renovación de la red principal existente con 14 actuaciones para sustituir tramos viejos y ampliar la capacidad de las tuberías; y una tercera, con nuevas infraestructuras de abastecimiento de agua con siete actuaciones entre las que destaca la construcción de un nuevo depósito de agua. La empresa concesionaria tendrá que completar las tres fases en los 36 primeros meses desde el inicio de la concesión.