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Pontevedra, entre las provincias con más recursos en energías renovables

“Es importante tener independencia energética”, dice el presidente de Norvento Enerxía, Pablo Fernández, en el XII Café Foro Empresa

Un momento del XII Café Foro Empresa Pontevedra. | // R.V.

El sol y el viento, como fuentes de energías renovables, constituyen no solo el principal capital de Galicia y España en materia energética, sino también la vía más rápida para caminar hacia la independencia en el abastecimiento y la obligada transición ecológica. Y hacerlo, además, con fuentes más limpias y cada vez menos gravosas para la economía y para el medio ambiente. La reciente escalada de precios del gas y los hidrocarburos –que no se producen ni en España ni en Europa– ha puesto de manifiesto la necesidad de caminar hacia la generación de energías renovables y de las que Galicia dispone de abundante materia prima, tanto en tierra como en mar. Son algunas de las conclusiones de la charla ofrecida por Pablo Fernández Castro, presidente de Norvento Enerxía, en el XII Café del Foro Empresa Pontevedra, celebrado ayer en el Hotel Galicia Palace.

España es dentro de Europa uno de los países con más opciones para la creación de energías renovables y precisamente dentro de España es Galicia y concretamente las provincias de Pontevedra y Ourense, las que disponen de más recursos fotovoltaicos. Así lo expuso Fernández Castro, firme defensor de la necesidad de reducir el abastecimiento de combustibles fósiles y sustituirlos paulatinamente por renovables.

Este experto defendió ante el empresariado de Pontevedra la necesidad de avanzar hacia las renovables tanto para luchar contra la contaminación y el cambio climático, como para hacer frente al actual dependencia de otras fuentes de energía que no se producen en España ni Europa, como el gas. “Es difícil tomar medidas para lograr esta transición energética, pero debe ser sin duda una transición progresiva e intensa”, dijo.

Fernández Castro expuso en su intervención que la población “ahora ya sabe qué puede ocurrir ante una escalada de precios como la que estamos sufriendo” y defendió que si antes se pensaba que el gas era más barato que la electricidad como fuente de energía doméstica, el consumidor empieza a darse cuenta de que a la larga será más barato, y sobre todo más ecológico, utilizar energías renovables y abastecerse de electricidad por delante de los hidrocarburos. “La electricidad siempre tiene mejor rendimiento que otros combustibles y la implantación de las renovables es necesaria, principalmente por dos cuestiones: para luchar contra el cambio climático y porque es más interesante desde el punto de vista energético”.

Así, explicó, mientras que Europa tiene una gran dependencia energética del gas, con renovables podría producir cuatro veces lo que necesitaría consumir, haciéndose más independiente en materia energética. España, por su parte, sería capaz de satisfacer toda la demanda doméstica y hasta en un 80% de su consumo industrial. Si a esto le añadimos un recurso de apoyo como es el hidrógeno líquido, o “hidrógeno verde”, abastecería todo el consumo que ahora depende del gas natural, argumentó.

“El ruido del aerogenerador y del propio viento se pueden confundir”

A preguntas de los asistentes al Café del Foro Empresa, Pablo Fernández explicó, respecto a los ruidos que producen los aerogeneradores, que la aerodinámica siempre genera ruido. “El viento en sí lo produce”, razonó. “Lo comprobamos, por ejemplo, al ir en coche”. En el tema de los parques eólicos, la cuestión para hacer frente al problema radica en determinar a qué distancia se deben situar de las casas. Por otra parte, la industria trabaja en reducir estos ruidos “pero hay que darse cuenta de que a veces es difícil distinguir cuánto ruido producen las palas y cuánto el propio viento, que también genera ruido”, como apuntó este ingeniero electromecánico e industrial. En todo caso, Fernández Castro entiende que la regulación legal en la materia de nuevas energías renovables “es muy mejorable” y que los ciudadanos “no tienen buena información de lo que está sucediendo. Tomar medidas así resulta complicado, como también lo es tomar decisiones políticas en este campo. Los gobiernos trabajan a corto plazo y el asunto de la energía siempre hay que plantearla a largo plazo”. ¿Los precios? “No hay una solución mágica ni un mix energético que funcione plenamente bien”, pero en el contexto europeo, “España no está tan mal”.

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