El Concello de Vilaboa ha adjudicado a la empresa Naturgalia S.L. la rehabilitación del Forno do Cal por un importe de 82.800 euros y una actuación de acondicionamiento del entorno exterior y el muelle, para la recuperación de este ámbito arquitectónico y convertirlo en un nuevo activo turístico. El Concello destina a estos trabajos algo más de 7.000 euros y la empresa tiene un plazo de 45 días para concluir la actuación. En total serán más de 90.000 euros la inversión prevista por el Concello de Vilaboa en esta obra.

Los trabajos forman parte de un proyecto ambicioso en el que el Concello rehabilitará la estructura, además del acondicionamiento del entorno. Cuenta para ello con una subvención concedida por el Grupo de Acción Local do Sector Pesqueiro (GALP) Ría de Vigo, con todos los informes sectoriales y permisos necesarios.

El Forno do Cal está situado en un terreno propiedad de la empresa Pescapuerta, que colabora con el Concello para desarrollar esta iniciativa cediendo el uso y los terrenos para desarrollar el proyecto. El Concello firmó también un acuerdo con la Comunidade de Montes de San Adrián para la cesión de los terrenos colindantes que permitirán el acondicionamiento de la zona que va desde el puente de Rande hasta la Punta de Atravesada.

Forno do Cal.

En San Adrián y Santa Cristina de Cobres, parroquias donde residían buena parte de los trabajadores y trabajadoras de este horno que se mantuvo activo hasta la década de los sesenta, quedan aún testigos vivos de un oficio muy duro en el que las tareas de las mujeres eran muy diferentes de las que realizaban los hombres. Y precisamente esta singularidad fue objeto de un trabajo desarrollado por profesorado y alumnado del colegio de O Toural y de la Asociación de Mulleres de Vilaboa.

Además de la recuperación del horno, el proyecto del Concello incluye la instalación de unos paneles informativos que divulguen la actividad industrial de un horno con ciertas particularidades como el hecho de que la mercancía para hacer la cal llegaba por mar, para hacer una producción intensa destinada sobre todo a la construcción, ya que el encalado de las viviendas era la manera más común de sanearlas y protegerlas de la entrada de insectos a mediados del siglo XX.