Plaza da Ferrería, 12 del mediodía, el próximo domingo. Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT convocan a la ciudadanía a manifestarse en el Primero de Mayo este año bajo el lema “A solución: subir salarios, conter prezos, máis igualdade”.

José Luis García Pedrosa y Ramón Vidal, en representación de ambos sindicatos, explicaron ayer que uno de los principales objetivos de la movilización en el Día Internacional del Trabajo será que en la actual crisis provocada por la pandemia y la guerra no “vuelva a ser la clase trabajadora la que pague la factura”. Indicaron que, si en 2008 se tapó el agujero de los bancos a costa de las clases populares, ahora no puede suceder lo mismo con la inflación “galopante” y los beneficios de las grandes empresas eléctricas y de energía.

Es por ello que consideran básico reclamar dos cuestiones fundamentales: aumentar la estabilidad laboral y sobre todo cambiar la negociación colectiva. En este último aspecto explican que es básico para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, la inclusión de cláusulas de revisión salarial en los convenios. Es decir, “lo mismo que están pidiendo las propias empresas en sus contratos” ante los desfases en los costes de las materias primas y su producción, para evitar así que se produzca “una traslación de los efectos de la inflación a la clase obrera”, indicó Vidal.

Aunque el secretario comarcal de UGT reconoció que el Gobierno ya está tomando medidas para el control de precios y limitar la subida de los costes de la energía, tanto Vidal como Pedrosa indicaron que estas “no son suficientes” por lo que llamaron a que se produzca una gran participación ciudadana en la manifestación del domingo para “dejar claro que el trabajador no va a ser otra vez el pagador de la crisis”.

García Pedrosa coincidió con el portavoz de UGT al señalar las grandes dificultades que se están encontrando en las negociaciones colectivas con las empresas para que estas acepten introducir fórmulas que permitan al trabajador no perder poder adquisitivo. Incluso en propuestas con subidas por debajo del IPC el primer año, pero con recuperaciones del poder adquisitivo en periodos más largos como tres años.

No a la receta del PP

Pidieron más políticas al Gobierno para contener la inflación pero también subrayaron que “la solución no pasa por la propuesta que plantea el PP” de bajar impuestos. Una medida que solo haría “mermar los recursos destinados a políticas públicas” y que tendría “una repercusión negativa en el estado de bienestar”.