Después de dos años de parón por la pandemia de COVID, el Concello de Ponte Caldelas retoma una de sus fiestas más emblemáticas: la Festa da Troita. Este año se cumplen 54 ediciones de una fiesta gastronómica declarada de interés turístico y se retoma con mucha ilusión, fuerza y ganas de fiesta. La Festa da Troita comenzará con un intenso calendario de paradas por los pueblos del rural que, un año más, recorrerá las casas do pobo del rural de Ponte Caldelas para acercar este sabroso pescado a todo el vecindario. El “maio troiteiro” tendrá un total de 25 paradas.

La Festa da Troita por el rural se convirtió en un elemento de convivencia entre los vecinos de las diferentes parroquias, además de una fecha para el encuentro del vecindario. Las noches de trucha juntan invariablemente a varios cientos de personas, aunque la cifra varía mucho de un lugar a otro. Una vez degustado el pescado, que se sirve frito o en escabeche, al precio de 3 euros incluidos pan y vino o agua, el vecindario aporta dulces y licores caseros y la fiesta continúa hasta bien pasada la medianoche, especialmente en los fines de semana. Como en años anteriores, no faltará la animación musical.

El “maio troiteiro” comenzará este viernes en el lugar de A Roca, donde todo el vecindario que lo desee podrá degustar las sabrosas truchas fritas o en escabeche a partir de las 21.00 horas. El sábado, la cita será en el lugar de Taboadelo y el domingo se celebrará en Parada. La próxima semana continuará, de martes a domingo, por Forzáns, Laxoso, Buchabade, Vilarchán, Tourón y Silvoso.