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“Es casi más rentable regalar pollo que venderlo”

Avicultores regalan 2.000 kilos de carne a cientos de vecinos, que formaron largas colas en A Ferrería, y al comedor de San Francisco

Un avicultor muestra uno de los pollos que se regalaban. | // R. VÁZQUEZ

Cientos de personas hicieron cola en la mañana de ayer en las plazas de Ourense y A Ferrería para participar en el reparto de pollos que celebró Unións Agrarias. Ésta distribuyó gratuitamente 2.000 kilos de carne en protesta porque “no estamos ni cubriendo costes”, como denunciaba una de las ganaderas, tras los incrementos de precios de la luz, los piensos etc. Los vecinos acudieron masivamente a la convocatoria, esperando desde una hora antes del arranque de la distribución.

Producir un kilo de pollo en una granja media de Galicia cuesta en estos momentos 23 céntimos, y los avicultores reciben de las cadenas distribuidoras y supermercados 18 céntimos; es decir, están perdiendo 5 céntimos en cada venta, más de 1.500 euros al mes. “Los costes aumentan cada día más”, explica Josefina Novoa, una de las productoras que a estas alturas está tirando de ahorros para mantener la granja.

Especialmente, apuntan al desplome de la demanda ligado al COVID, que cerró las ventas a la hostelería y el turismo, y a la “subida brutal” de los precios de la luz, que se han incrementado con picos de hasta un 36% en un sector que en verano depende de la energía para la refrigeración de las granjas y en invierno para calefactar y criar los pollos.

Roberto García, secretario general de Unións Agrarias, criticó que las grandes distribuidoras “están vendiendo carne de pollo por menos precio de lo que cuesta producirlo”, una irregularidad que supone la ruptura de la Ley de la Cadena Alimentaria y que piden que la administración ataje para garantizar que los ganaderos reciban un precio justo por su trabajo.

Un momento del reparto. | // RAFA VÁZQUEZ

Así, los participantes demandaron que se realicen inspecciones en las cadenas y se investigue esta manipulación en los precios para ganar clientes.

Explican que “estas cadenas lo que hacen es convertir la carne de pollo en un gancho, para que el cliente entre y de paso llene el carro con productos en los que sí obtienen grandes márgenes”.

Como resultado del incremento de costes, la manipulación de precios y la desidia en la investigación a las grandes cadenas alimentarias, la situación de las más de 600 explotaciones de Galicia “es grave”, resume el secretario xeral de Unións Agrarias, organización que recibió ayer la solidaridad de los pontevedreses. Muchos de los participantes en el reparto expresaron su apoyo a los ganaderos.

Estas granjas avícolas dan empleo en Galicia a más de 5.000 personas. Muchos de ellas, recordó Roberto García, están encabezadas por jóvenes, suponen una de las pocas alternativas de trabajo en la España vaciada (recordó que están muy focalizadas en provincias sin alternativas en zonas rurales que pivotan alrededor del sector ganadero) y “si una fábrica puede cerrar una sección hasta volver a tener demanda posteriormente, un ganadero que cierra no vuelve a reabrir”, recuerdan.

“Estas cadenas lo que hacen es convertir la carne de pollo en un gancho, para que el cliente entre”

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Solo en el último año 160 jóvenes se incorporaron en Galicia al sector avícola “con cuantiosas inversiones que ahora están en proceso de amortización sin que sus propietarios tengan ganancias”, lamentó el responsable de Unións Agrarias. Éste encabezó un acto que buscaba poner de manifiesto que en estos momentos “es casi más rentable regalar el pollo que vender” y muchos emprendedores están tirando de ahorros para mantener sus granjas.

“No planteamos subidas desmesuradas”, recordó Roberto García, “ni especulación” a las puertas de la Navidad, antes de explicar que solo para cubrir los gastos de producción debería pagarse al menos a 2,90 euros el kilo.

El reparto fue también una llamada de atención “a la sensibilidad del consumidor”, explicó el responsable de Unións Agrarias, “que tiene que ser responsable e igual que estamos convencidos de que hay que cumplir la legislación sanitaria y de bienestar animal el destinatario ha de preguntarse por esos precios gancho” que ahogan a los ganaderos.

Colas formadas para recoger los pollos que regaló Unións Agrarias. | // RAFA VÁZQUEZ

El sector avícola funciona con un sistema de producción integrado: las cadenas sirven y recogen los pollos y suministran el pienso de cada “polada”, que se prolonga 2 meses e incluye a una media de 30.000 animales. Por su parte, el ganadero aporta el trabajo, la energía, limpieza, mantenimiento y vigilancia de las instalaciones, viruta etc, todo un conjunto de materiales cuyos costes se han incrementado en los últimos meses en un 10,5% por kilo, según datos de Unións Agrarias.

“Estamos con pérdidas desde hace tiempo”, lamentaron los ganaderos, que mayores de obsequiar a los pontevedreses con cientos de pollos regalaron parte de la carne al comedor social de San Francisco.

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