La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, presidió ayer el acto de firma del Protocolo que activa en la provincia el Plan de Vialidade Invernal en la Red de Carreteras del Estado para la campaña 2021-2022. El objetivo de este plan es, en caso de condiciones meteorológicas adversas, reducir en todo lo posible el número de tramos con restricciones al tráfico y evitar las retenciones de vehículos, o en su caso, minimizar su duración. Larriba destacó el importante despliegue de medios humanos y técnicos con los que contará la provincia en esta campaña. En total, diez camiones quitanieves, una retropala cargadora, una pala mixta, doce depósitos de sal con capacidad para almacenar 1.975 toneladas y cuatro plantas de salmuera.

La subdelegada explicó que, además de las actuaciones en caso de emergencia, “está previsto visto efectuar tratamentos preventivos no firme en situacións de baixas temperaturas naqueles sectores de autovías, autoestradas e estradas convencionais afectadas”. Estas labores preventivas son vitales para evitar la formación de placas de hielo y garantizar la seguridad en las carreteras durante le invierno. En los niveles máximos de emergencia, si la situación lo requiriese, se contempla también la movilización de la Unidad Militar de Emergencias.

El protocolo establece además tres Postos de Mando Avanzado, uno de ellos en la zona central de Cerdedo-Cotobade, que presta especial atención al puerto de O Paraño; los otros dos están en los Túneles do Folgoso y en Lalín.

El reglamento de actuación, según informó la subdelegada, “implica, como non podería ser doutro modo, a diferentes servizos e unidades da Administración, como son o departamento de Carreteiras do Ministerio de Transportes, Mobilidade e Axenda Urbana, á Garda Civil, aos servizos de Proteción Civil da propia Subdelegación, á Dirección Xeral de Tráfico, ao subsector de tráfico da Garda Civil e a Comisaria Provincial da Policía Nacional”. Además, Larriba mostró su disposición a colaborar y cooperar con otras administraciones que no dispongan de los medios necesarios para garantizar la seguridad vial ante fenómenos climatológicos adversos.

El protocolo especifica los procedimientos de actuación y coordinación que se pondrán en marcha ante una predicción meteorológica adversa y durante us desarrollo, con la definición de los mecanismos particulares de cada fase de la misma: alerta, preemergencia y emergencia. También se especifican los mecanismos de información, coordinación y cooperación con los órganos y autoridades de la Xunta y de las distintas administraciones locales.