Después de tres semanas sin enfermos de COVID ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos, este servicio vuelve a tener un paciente afectado por el coronavirus y sube además el número de personas atendidas en planta, al pasar de cuatro a cinco, todos en el hospital pontevedrés salvo uno que es atendido en O Salnés. Así se pone de manifiesto en el balance diario de evolución de la pandemia ofrecido este domingo por el Sergas.

Este parte refleja que el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés cuenta ya con 219 casos activos (23 más que el día anterior) tras una jornada con 30 nuevos contagiados y solo siete altas. Pese al aumento significativo de enfermos (84 nuevos en solo tres días) este distrito es el segundo en mejor situación de toda Galicia, solo por delante de los 134 casos de Ferrol. Por ejemplo, en Santiago hay 233 casos activos y A Coruña y Vigo superan los 400 en cada caso, con más de quince personas ingresadas.

En todo caso, la evolución del COVID en la comarca se acerca a la situación de principios de octubre y son seis los municipios en riesgo medio, aquel que se alcanza al superar una incidencia acumulada a catorce días de cincuenta casos por cada cien mil habitantes. Se trata de Pontevedra (está en 78), Sanxenxo (roza los 70), Poio (58), Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade y A Lama.

En el caso de la ciudad de Pontevedra, este domingo se contabilizan 72 casos activos, uno más que el sábado. Casi la mitad de ellos está relacionado con el brote surgido en el colegio Álvarez Limeses, entre alumnos, profesores y familiares. El centro cuenta con cuatro aulas cerradas pero se considera que el brote está "controlado" por lo que no está previsto, de momento, un cierre preventivo de todo el colegio, como solicitó hace unos días la asociación de padres.

Marín, Vilaboa, Moraña y Portas cuentan con nuevos enfermos, pero aún se encuentran en riesgo bajo. Por su parte, ya solo son cuatro los concellos sin nuevos casos detectados en las dos últimas semanas. Son los de Barro, Caldas, Cuntis y Ponte Caldelas.