La lucha contra la violencia machista no solo debe desarrollarse en las calles o en las instituciones. Tiene que dirimirse en todos los sectores y un gran ejemplo de ello es la empresa marinense Rosa de los Vientos, que incluye entre su personal a tres mujeres víctimas de esta lacra. El secretario general del PPdeG, Miguel Tellado, reivindicó ayer el poder de la sociedad civil en la lucha contra la violencia machista, al tiempo que puso de ejemplo “el compromiso con la igualdad, el esfuerzo y la sensibilidad social” de la empresa Rosa de Los Vientos que, de la mano del Concello de Marín, forma parte de un programa para emplear a víctimas.

En la visita a las instalaciones de la planta, perteneciente al sector de la transformación de productos del mar, dijo que “la lucha contra la violencia de género es un compromiso de todas las administraciones públicas pero tiene que ser, sobre todo, un compromiso del conjunto de la sociedad”, antes de incidir en que cada persona puede aportar desde sus posibilidades.

Acompañado por la vicesecretaria de Igualdad del PPdeG, Raquel Touriño, el número dos de los populares gallegos recalcó que el empleo “abre las puertas de la libertad a las mujeres”, un acceso que permiten empresas como Rosa de los Vientos, que ejerce “una labor social tremendamente importante” en una lucha en la que “no valen las siglas, las banderas, ni las pancartas”.

Destacó que actuaciones como las de esta fábrica, fundada por la familia Otero en la década de los 90, permiten construir “una sociedad más justa, igualitaria y con tolerancia cero ante la violencia de género”.