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La cara y la cruz de los contratos laborales en la ciudad

Naves empresariales en el polígono de A Reigosa, en Ponte Caldelas. Rafa Vázquez

Pontevedra avanza hacia la “nueva normalidad” no solo con la recuperación de los aforos y los horarios en la hostelería o el regreso de los espectáculos, También se observa una reactivación en el sector laboral, tanto en las cifras oficiales de desempleo y afiliaciones a la Seguridad Social, como en el de los contratos de trabajo. El último balance del Instituto Galego de Estatística (IGE) sobre este tipo de documentos, basado en los datos de la Consellería de Emprego de este año, entre enero y septiembre, el número de contratos firmados en la ciudad es de 20.344, lo que supone una media mensual de 146.

Esta cifra supone recuperar los niveles de contratación previos a la pandemia, e incluso supera los de ejercicios anteriores, cuando aún se dejaba notar la crisis económica de hace una década. Así, 2019 se cerró con una media de 147 documentos firmados cada mes, mientras que 2018 mantiene el récord de los últimos periodos, con 165. En cambio, el presente ejercicio supera con creces a todos los anteriores a 2018: hubo 138 contratos al mes en 2017, 128 en 2016, 114 en 2104 y apenas 93 mensuales en 2013.

En 2020, el ejercicio más castigado por la pandemia del COVID en términos económico-laborales, ya que se registraron los confinamientos, cierres perimetrales y paradas de producción más severas, hubo 111 contrataciones mensuales, por lo que 2021 circula con un aumento del 30% con respecto a ese periodo.

Sector servicios

Sin embargo, estos datos positivos en términos generales presentan dos vertientes desfavorables. La primera de ellas, la más destacada, es que apenas el 6% de todos los contratos laborales firmados este año son indefinidos. De los 20.244 documentos suscritos entre enero y septiembre (10.956 con hombres y 9.388 con mujeres) solo 1.311 tienen un carácter fijo. Un total de 663 de ellos corresponden a la población masculina y 648 a la femenina. Esto significa que más de 19.000 vinculaciones laborales (el 94% del total) son de duración determinada, en muchos casos por días o incluso por horas. De hecho, el encadenamiento constante de contratos de este tipo provoca un “aumento artificial” del número total de firmas, según denuncian los sindicatos.

El segundo apartado negativo de esta estadística, en el caso de Pontevedra, es la enorme dependencia del mercado laboral del sector servicios, tanto el comercio como la hostelería y otras actividades muy vinculadas a la estacionalidad y, por tanto, a la temporalidad. Así, hasta el momento se han suscrito 15.840 relaciones de trabajo en el sector servicios, es decir, el 78% del total. Algo más de la mitad corresponde a la población femenina.

Esas casi 16.000 vinculaciones son seis veces más que los contratos existentes en el segundo sector de esta relación, el de industria. En esta actividad se acumulan en estos nueve meses 2.659 documentos (un 13% del total y un millar de ellos con mujeres), mientras que en la construcción hubo hasta ahora 967 (899 para hombres) y en la agricultura y pesca se contabilizan 878 casos.

Por otra parte, la organización de autónomos Upta, con sede en la provincia y un segmento muy vinculado a la actividad de servicios, ha denunciado el “desequilibrio fiscal” que padece este tipo de trabajadores por cuenta propia con respecto a las empresas y cifran en más de un 20% la brecha entre ambos. Señalan que “en el caso de las sociedades, tienen un tipo fijo máximo del 25%” y para los autónomos oscila entre el 19 y el 47%. Añaden que “las deducciones fiscales a las que pueden acogerse los autónomos, tales como un coche, local, teléfono, suministros en general, etc., son bienes susceptibles de ser utilizados tanto en el ámbito personal como profesional. Por esta razón, la Agencia Tributaria no permite la deducción de la totalidad de los gastos que soporta un autónomo. En el caso de las sociedades el 100% de los costes son deducibles”.

Dicen también que “los costes derivados del uso de un automóvil también son difíciles de probar. El combustible, las reparaciones de vehículos, los peajes o los parkings, son gastos muy difíciles de demostrar que provienen únicamente del desarrollo de la actividad. A la hora de adquirir un vehículo pasa algo semejante. Para que un autónomo pueda deducir el 100% del IVA de dicha adquisición, este debe ser un profesional que se dedique en exclusiva a actividades vinculadas con el transporte. Para la misma transacción, una sociedad deduce el 100%”.

Alerta de que “para justificar los gastos de una comida, el autónomo tiene que demostrar que la finalidad de esta ha sido única y exclusivamente comercial. Pero demostrar esta circunstancia no es nada fácil y Hacienda no contempla la factura del restaurante como prueba suficiente. Por el contrario, las empresas sí deducen el 100% del importe presentando el recibo del establecimiento. Lo mismo pasa con los gastos de representación, en casi todos los casos, es una batalla perdida para el autónomo”.

Los presupuestos de Xestur no prevén venta alguna de suelo el próximo año en A Reigosa o Valdecorvos

Los presupuestos específicos de Xestur (el ente público que gestiona suelo empresarial y residencial en Galicia), calcula que en 2022 ingresarás unos 49 millones de euros por la venta de parcelas de este tipo, pero ninguna sería en el polígono industrial de A Reigosa ni en el parque residencial de Valdecorvos. Así figura en los cálculos asociados a los Presupuestos de la Xunta para el próximo año, que si estima obtener 24 millones de euros con el parque empresarial de Carballo, en A Coruña. El polígono de A Reigosa, en Ponte Caldelas presenta ya el 70% de sus parcelas vendidas, lo que supone unos 160.000 metros cuadrados adjudicados. Aún así, todavía cuenta con 13 solares en oferta (unos 112.000 m2) con un precio bonificado de algo más de 60 euros por metro cuadrado. A Reigosa cuenta con 49 parcelas industriales. Los terrenos aún disponibles suman un precio conjunto por encima de los siete millones de euros, a una media entre 66 y 70 euros por metro cuadrado, ya que cuentan con una bonificación desde hace años para activar las ventas. En cambio, la vecina Central de Transportes, un espacio de unos 90.000 metros cuadrados habilitado en su día para albergar a empresas del sector, con sus camiones y sus naves, cumple 16 años totalmente vacío. En Valdecorvos, por su parte, la página oficial del Instituto Galego de Vivenda e Solo, dice que a día de hoy ya está cubierto y vendido el 70% de su oferta de suelo residencial, al sumar más de 18.000 metros cuadrados adjudicados, repartidos en seis parcelas (incluida la de las pisos sociales), mientras que otras dos figuran como reservadas. Son dos fincas de 2.256 y 1.990 metros cuadrados. De este modo, once años después de la conclusión de las obras de urbanización, solo están disponibles, y a la venta, dos terrenos, de 3.200 y 1.147 m2.

El mercado laboral

1 Solo 1.311 son indefinidos

En lo que va de año se han firmado en el municipio 20.344 contratos de trabajo, a razón de 146 al mes, pero solo 1.311 son indefinidos

2 Industria y construcción

En la industria hubo 2.659 contratos (un 13% del total y un millar de ellos con mujeres), mientras que en la construcción hubo hasta ahora 967E.

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