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La relajación de restricciones y temperaturas de 24 grados atraen a los primeros bañistas a las playas

El arenal de Silgar, en Sanxenxo, tuvo un flujo constante de personas a lo largo de todo el día, tanto haciendo deporte como tomando el sol | Uso de mascarilla y distancia interpersonal, principales medidas de seguridad

Un grupo de jóvenes ayer en la playa de Silgar, en Sanxenxo. | // RAFA VÁZQUEZ Cristina Prieto

Hay ganas de verano en las Rías Baixas y ayer, con el aumento de las temperaturas y la progresiva mejora de la situación epidemiológica, ya se empezaron a ver los primeros bañistas en las playas. Silgar, en Sanxenxo, siempre de las más concurridas, tuvo un flujo constante de personas a lo largo de toda la jornada, especialmente en el paseo, con gente haciendo deporte o simplemente disfrutando del clima, pero también hubo gran cantidad de vecinos que aprovecharon las horas de sol para tumbarse en la arena e incluso darse el primer chapuzón del año.

Aunque las temperaturas mínimas sufrieron un pequeño descenso, las máximas están subiendo desde el fin de semana y ayer se alcanzaron los 24 grados en Pontevedra y hoy está previsto que se llegue a los 25, con cielos despejados y pocas nubes. Las altas presiones situadas sobre Azores continuarán dominando a lo largo del jueves, con temperaturas que seguirán entre los 11 y los 25 grados y con viento soplando flojo, con lo que todo apunta a que a lo largo de esta semana se volverá a repetir la imagen de bañistas en las playas. Eso sí, hay posibilidad de algún chubasco el viernes, pero el fin de semana los cielos volverán a estar despejados con máximas de hasta 24 grados.

La buena evolución de la situación epidemiológica, que está permitiendo relajar ligeramente las restricciones, es otro de los factores que está animando a la gente a volver a las playas. Cabe recordar, en este sentido, que todavía hay una serie de restricciones vigentes en los arenales de Galicia. Principalmente se refieren a la distancia de seguridad interpersonal, que deberá ser de un metro y medio entre no convivientes.

Serán los concellos los que deberán establecer limitaciones tanto de acceso como de capacidad de las playas con el fin de que se pueda respetar esa distancia interpersonal, con al menos cuatro metros cuadrados por usuario. En el caso de Sanxenxo, por ejemplo, Silgar dispondrá de ocho accesos con su correspondiente plataforma de madera y seguirá siendo un ejemplo para el resto de España en el control de aforo y la desinfección de los servicios, que se hará cada media hora. Además, la playa estrenará dos chiringuitos y tumbonas de diseño y de más calidad.

La situación de los objetos personales, toallas, hamacas y elementos similares se llevará a cabo de forma que se pueda mantener la distancia de seguridad con respecto a otros usuarios. Se deberá, además, respetar el límite máximo de seis personas por grupo, excepto en el caso de personas convivientes, en que no se aplicará esta limitación.

Se exceptúa el uso de la mascarilla durante el baño y mientras se permanezca en un espacio determinado, sin desplazarse, y siempre que se pueda garantizar la distancia interpersonal. En cualquier caso, será obligatorio para los accesos, desplazamientos y paseos. También se entenderán como actividades incompatibles con el uso de la mascarilla las de socorrismo o rescate cuando requieran acceder al mar.

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