Poio, a través del Fondo Galego de Cooperación, financia la compra de 60.000 jeringuillas para vacunar contra el COVID en Cuba. Se han asignado 5.000 euros de azuda humanitaria para adquirir estos dispositivos, con sus correspondientes agujas de un solo uso, una contribución que se canalizará a través de la ONG Sodepaz y de la Asociación de Amizade Galego-Cubana Francisco Villamil.

El objetivo es contribuir a paliar “la dificultad existente en el país para adquirir los materiales necesarios en el mercado internacional, debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos, que fue condenado en diversas ocasiones por Naciones Unidas”, señalan los portavoces del Fondo Galego de Cooperación.

Éste recuerda que la Soberana 02, desarrollada por el Instituto Finlay de Cuba, es la vacuna que se encuentra en un estadío más avanzado de los cuatro antídotos generados en la isla. En estos momentos concluye en La Habana la fase tres del estudio clínico, en el que se administran 150.000 dosis a trabajadores de la salud que trabajan en primer línea.

Tras los sanitarios, se iniciará en un ensayo de intervención comunitaria para vacunar a 1,7 millones de personas. “Es en ese momento cuando entrarán en juego las jeringas sufragadas por el Fondo Galego”, indican sus responsables.

Ésta recuerda que el embargo impide adquirir material sanitarios en Estados Unidos, “que monopoliza la producción con China e India, de ahí que la campaña respaldada por el movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba lleve por lema Os bloqueos matan, a túa solidariedade dá a vida”.