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Una terapia contra las secuelas del COVID

El Sergas pone en marcha un programa de rehabilitción postCOVID que está previsto que comience la semana que viene con tres personas que superaron el virus | Consistirá principalmente en trabajo de fisioterapia con bicicleta estática en el centro Esteve-Teijin

Marcos y Antía, fisioterapeutas de Esteve-Teijin que dirigirán el programa de rehabilitación postCOVID.

Marcos y Antía, fisioterapeutas de Esteve-Teijin que dirigirán el programa de rehabilitación postCOVID. Gustavo Santos

Fatiga, astenia, pérdida de masa muscular, cierta desorientación y a veces incluso un estado emotivo de depresión y problemas neurológicos, como dolor o dificultad de concentración, son algunas de las secuelas a corto plazo que está provocando el COVID en los pacientes que han superado la enfermedad tras haber tenido que pasar un tiempo en la Unidad de Cuidados Críticos o al haber sufrido síntomas graves. Por esto, el Servizo Galego de Saúde tiene previsto iniciar la semana que viene un programa de rehabilitación específico para personas que han superado el virus en las instalaciones de Esteve-Teijin en Pontevedra (en la Avenida de Vigo), compañía que tiene la concesión de las terapias domiciliarias.

Está todo listo para que inicien esta rehabilitación tres pacientes que serán guiados por los fisioterapeutas Antía Silva y Marcos Davila. El trabajo consistirá, principalmente, en ejercicios con bicicleta estática durante unos 45-50 minutos, tres días a la semana y durante tres o cuatro semanas.

Tal y como explica el jefe de Neumología del Complexo Hospitalario de Pontevedra (CHOP), Adolfo Baloira, “les vamos a someter a un programa de ejercicio en unas bicicletas estáticas en las que podemos incrementar el trabajo de pedalear de una forma bastante precisa”. El doctor comenta que “en el programa vamos a incluir ejercicios en bicicleta y ejercicios de brazos con unas pesas de medio kilo y un kilo y con una especie de gomas elásticas. En la bicicleta se les pone a pedalear sin resistencia inicial, con una bajísima carga de trabajo, y según cómo vayan yendo se va aumentando la resistencia y el tiempo”.

El programa tiene como objetivo intentar reducir o incluso eliminar las secuelas que provocó el virus, como es la disnea, sensación de falta de aire o fatiga, y las propias secuelas de estar ingresado en el hospital

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Los fisioterapeutas de Esteve-Teijin señalan que el programa “fundamentalmente tiene como objetivo intentar reducir o incluso eliminar las secuelas que provocó el virus, como es la disnea, sensación de falta de aire o fatiga, y las propias secuelas de estar ingresado en el hospital, como puede ser la debilidad muscular y el deterioro físico, muy presentes en los ingresos en UCI”. Será su primer contacto directo en rehabilitación respiratoria con pacientes que hayan estado ingresados en el CHOP por COVID pero, tal y como apuntan, este tipo de terapias “lleva haciéndose años en pacientes por ejemplo con EPOC, una enfermedad respiratoria que afecta a la calidad de vida de los pacientes, y que con la rehabilitación mejoran el pronóstico de la enfermedad, disminuye las exacerbaciones y el número de ingresos”. En este sentido, destacan que “es importante mantener a un paciente activo y consciente de su enfermedad, para que puedan manejarse ante situaciones agudas”.

Adolfo Baloira comenta que, “inicialmente”, este proyecto está ideado “para pacientes postCOVID, pero más adelante se aplicará para otras enfermedades. A medio plazo, por ejemplo, los pacientes con EPOC van a ser el mayor grupo de usuarios, o personas con enfermedades respiratorias que producen dificultad para realizar esfuerzos, que se asocian también a pérdida de masa muscular e inacción de la actividad por dificultad respiratoria”. En este sentido, el doctor apunta que “en EPOC hay bastantes trabajos que han demostrado que un programa de rehabilitación al esfuerzo y haciendo un poco de ejercicio físico a domicilio, mejora la calidad de vida, la capacidad de esfuerzo y la supervivencia”.

En EPOC hay bastantes trabajos que han demostrado que un programa de rehabilitación al esfuerzo y haciendo un poco de ejercicio físico a domicilio, mejora la calidad de vida, la capacidad de esfuerzo y la supervivencia

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Serán tres las personas que estrenarán esta rehabilitación postCOVID del Sergas y “en función de que vayan recibiendo el alta, iremos escogiendo los que consideremos que valga la pena que entren” en el programa, comenta Baloira, que considera que “no todos los pacientes que salen de la UCI necesitan rehabilitación, pero aproximadamente un 50% sí que es posible que la necesiten”.

Marcos Davila y Antía Silva apuntan que “de momento tenemos en mente este proyecto de rehabilitación, no solo de trabajo aeróbico con el cicloergómetro para mejorar la fatiga, sino que se complementan con una educación y entrenamiento de la respiración, muchas veces alterada, y con ejercicios para aumentar la fuerza muscular en las piernas y en los brazos. Es muy importante para que los pacientes se sientan sanos y activos en su totalidad”.

Marcos y Antía con algunos de los elementos que se utilizarán en la rehabilitación Gustavo Santos

El doctor Adolfo Baloira apunta que “a la mayor parte de los pacientes no les queda ninguna secuela a largo plazo, pero al principio, cuando acaban de salir, sobre todo los que han estado en la UCI con ventilación invasiva, sedados largo tiempo, salen en situaciones bastante malas, con mucha pérdida de masa muscular, y eso no es solo por el COVID en sí mismo, sino por todo lo que significa estar en UCI”. En este sentido, el jefe de Neumología del CHOP apunta que “cualquier paciente con estancia prolongada en UCI tiene complicaciones, reinfecciones, está con unos medicamentos que relajan los músculos, por lo tanto se pierde mucha masa muscular, y se administran algunos fármacos, incluso corticoides, en dosis altas, como la famosa dexametasona, que también hace perder masa muscular”.

Salir de la UCI conlleva numerosas secuelas a corto plazo, como cierto grado de desorientación, a veces en un estado emotivo de depresión, excitación, y concretamente el COVID se asocia también a cuadros de astenia, que es una sensación de cansancio continuo.

Además, la mayoría de los pacientes que abandonan la UCI presentan alucinaciones en los primeros días. “Eso es en la salida inmediata de la UCI y no solo los casos COVID”, recalca el doctor Baloira, que explica que, “al haber estado sedados, sobre todo con una sedación mucho más superficial en la última parte de la estancia en la UCI, el paciente está en una situación en la que está dormido pero no del todo, por eso muchos recuerdan de una forma bastante vívida y desagradable el hecho de estar intubados y no poder moverse. Es parecida a la sensación de la narcolepsia. Suelen asociar esto a sueños desagradables y cuando salen, a muchos les queda ese miedo y de ahí esa especie de alucinaciones”.

Menos habitual son los cuadros de patología cerebral tras superar el coronavirus con síntomas graves. “Lo único que se ha visto, sobre todo en algunas autopsias de personas que fallecieron por COVID, es que presentaban síntomas que parecían de inflamación en el cerebro, encefalitis; lo que había eran pequeños trombos en las arterias más pequeñas del cerebro, pero ni siquiera estaba el virus ni había otras inflamaciones llamativas. Daño cerebral puro, salvo esas pequeñas trombosis, no suele haber”, tranquiliza el especialista.

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