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La lengua, una llave que abre culturas

Alumnos extranjeros, la mayoría de los cuales cursa gallego, en la Escuela Oficial de Idiomas de Pontevedra/ Gustavo Santos

Croatas, estadounidenses, alemanes, franceses, rusos… La Escuela Oficial de Idiomas es “muy diversa”, señala su vicedirectora, María Fernández, “y lo es tanto por el origen de su alumnado, que es muy variado, como por el perfil de los estudiantes”, más de 1.500 vecinos de la provincia que acuden semanalmente a las aulas de este centro público con sedes en Pontevedra, A Estrada y Lalín.

Se coordinan desde la central, ubicada en el campus de A Xunqueira, donde se imparten seis lenguas: alemán, francés, gallego, italiano, portugués e inglés. Éste es el más demandado, y de hecho el único en las secciones ubicadas en el IES Valle Inclán de Pontevedra y la de A Estrada, mientras que la de Lalín suma también el francés, a su vez la segunda lengua con más peticiones de matrícula.

Con la llegada de la pandemia bajó la matrícula, pero en los meses siguientes “se recuperó la asistencia a clases porque los alumnos quieren la presencialidad, que es como realmente se aprende un idioma”, indica María Fernández.

Por su parte, la opción semipresencial queda para la inmensa minoría porque demanda de los estudiantes un intenso trabajo por su cuenta en una plataforma virtual. “Exige mucha más autonomía, autorregulación y fuerza de voluntad”, indica la vicedirectora sobre esta segunda opción de enseñanza.

Con la llegada de la pandemia bajó la matrícula, pero en los meses siguientes “se recuperó la asistencia a clases porque los alumnos quieren la presencialidad, que es como realmente se aprende un idioma”, señala la vicedirectora

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El perfil del alumnado no puede ser más heterogéneo. Acuden a clases menores (a partir de 16 años en general y de 14 si la lengua que eligen no se imparte en su instituto), universitarios que cursan sus estudios en las cercanas facultades del campus, profesionales, desempleados (varios alumnos explican que están en estos momentos en ERTE, en paro o en cese temporal de actividad, que aprovechan para formarse) y también jubilados.

Y sus motivaciones son igualmente diversas, desde promocionarse en el empleo a contar con un título oficial o el interés cultural. Aprender un idioma “te da tranquilidad y sabiduría”, señala Holiday García, cubana que lamenta que “en Pontevedra, una ciudad que me gusta mucho, se habla poco gallego”, la lengua que ella aprende en la Escuela de Idiomas desde febrero. “Llevo un tiempo viviendo en Galicia”, explica, “no había podido aprenderlo hasta ahora y le dedico el tiempo que puedo, porque también trabajo, pero me gusta mucho y quiero saber hablar bien gallego, también para trabajar con conocimiento y dominio del idioma”.

Por su parte, la francesa Estelle Grillon estudia segundo de portugués. Habla inglés, castellano y también estudia sánscrito, pero un día “llegué aquí a dejar un cartel y dije, ah, ¿se puede estudiar lenguas? Pues portugués, por la proximidad, porque a mi lo que me interesa de una lengua es el uso, y en el caso del sánscrito lo estudio porque soy profesora de yoga”.

El perfil del alumnado no puede ser más heterogéneo. Acuden a clases menores, universitarios que cursan sus estudios en las cercanas facultades del campus, profesionales, desempleados y también jubilados

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Nathalia Mantilla es de Colombia y empezó este año en la EOI. Explica que estudia gallego “porque lo necesito para la carrera que estoy estudiando ahora... Me gusta, el idioma es muy bonito y no es difícil, pero hay que estudiarlo y me parece muy importante para vivir aquí”.

Es el mismo argumento que expone Pierluigi Cavallo, matriculado en gallego e inglés. “Elegí el gallego”, señala, “porque vengo de visita desde hace diez años y ahora que me he trasladado aquí, de donde es mi pareja, me parece muy necesario hablar la lengua”. Con todo, le resulta “algo difícil porque tengo que separarlo del castellano, a veces me confundo”.

Gracia Tenaglia nació en Alemania. Hija de padre italiano y madre gallega, ha estudiado inglés y alemán en la Escuela de Idiomas “y ahora estoy con el italiano”, indica esta alumna que asegura que los idiomas “te enganchan, una vez que empiezas quieres continuar”.

Hace hincapié en que aprender nuevas lenguas “ayuda a enriquecerse, porque con el idioma también te interesas por las culturas y tradiciones”. Por su parte, Pierluigi Cavallo apunta a “la libertad de hablar con los demás” como el principal aporte de conocer nuevos idiomas, mientras que Estelle Grillón incide en que “no puedes entender realmente una cultura si no entiendes su lengua”.

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