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Marta Pérez | profesora e investigadora en educación por la UVigo

“Las matemáticas gustan más a los niños que a las niñas, hay un desequilibrio de género”

Un estudio realizado entre el alumnado de Primaria de Pontevedra y Vigo busca respuestas a la falta de vocaciones matemáticas

Marta Pérez en los pasillos de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte. | // GUSTAVO SANTOS

¿Son las matemáticas cosa de niños? ¿Qué piensan las niñas sobre esta disciplina?, son algunas de las preguntas a las que la profesora Marta Pérez trata de dar respuesta a través de su grupo de investigación Materiales y Recursos en Matemáticas (MaReMa). Los primeros pasos del proyecto, que busca despertar la vocación por las matemáticas en el alumnado de Primaria de Pontevedra y Vigo, arroja una importante brecha de género: a las niñas les gustan menos las matemáticas y se creen peores a la hora de resolver un problema, aunque perciben mejor su aplicación.

–¿Cómo surge la idea de estudiar las vocaciones matemáticas con sesgo de género?

–La idea va bastante atrás, a mi niñez. Yo era una niña a la que le gustaban mucho las matemáticas, pero no sabía que se podía trabajar de matemática. En casa me preguntaron por qué quería estudiarlas si no había tradición en la familia y me dijeron que hiciese otra cosa más fácil. Luego descubrí que sí se podía trabajar de esto. Ahora soy docente desde hace dos años en la Facultad y también soy madre. Es entonces cuando dices “aquí hay cosas que están fallando, hay unas carencias en la enseñanza de las matemáticas”. ¿Por qué no hay vocaciones? Y en particular, ¿por qué no en las niñas?

–¿El estudio viene a explicar la brecha de género en facultades de matemáticas?

–Sí, se centra en las vocaciones matemáticas y ahí intervienen muchos factores: cómo es la metodología que se usa en los centros educativos, el sesgo de género, la naturaleza de las matemáticas, etc. Pero el tema central es la vocación matemática con una perspectiva de género.

–¿Qué observaron en los centros?

–Que las matemáticas gustan más a los niños que a las niñas. Hay un claro desequilibrio de género. Un 89% ellos y un 74% ellas, es una diferencia grande. También lo hay en la auto-evaluación, si las matemáticas les resultan difíciles. Para un 70% de los niños son fáciles y para las niñas solo un 59%.

"Las niñas piensan que las matemáticas son más difíciles y tienen una auto-evaluación de ellas mismas más bajo"

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–¿Ellas creen que las matemáticas no son una cosa de niñas?

–Las niñas piensan que las matemáticas son más difíciles y tienen una auto-evaluación de ellas mismas más bajo. Es triste, pero es así.

–¿Cómo explica estos porcentajes?

–Es fundamental la falta de referentes. También estudiamos la percepción del rol científico, el grado de conocimiento de investigación en matemáticas. Si a ellos ya se les conoce pocos, investigadoras matemáticas menos. Luego, por otra parte la comunicación afecta mucho. Preguntamos qué quieren ser de mayor y 10 niños contestaron que “youtubers” mientras que 11 niñas dijeron “influencers”. No es una cifra alta, pero es preocupante la división entre niños y niñas.

"Diez niños contestaron que quieren ser youtubers mientras que 11 niñas dijeron influencers. No es una cifra alta, pero es preocupante la división entre ellos"

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–¿Algún alumno o alumna quiere ser matemático?

–No, claramente no. Alguno puso que se lo podría plantear.... Ser científico, pero pocas respuestas. Es lo que pretendemos con el proyecto. Descubrir por ahí vocaciones matemáticas que pueda haber perdidas entre los niños y, sobre todo, entre las niñas.

–En el estudio también les preguntaron por la aplicación de las matemáticas.

–En general, hay una desconexión entre la sociedad y la investigación en matemáticas. Se perciben como algo ajeno a la vida cotidiana, sin aplicaciones. Las niñas no las conocen, pero le dan importancia a sus aplicaciones. Entre las que pusieron, escribieron la cocina, para las recetas.

–Hablaba también de la metodología en las aulas a la hora de enseñar esta disciplina. ¿Puede que no se esté enganchando a las niñas a las matemáticas por cómo se imparten?

–En cierta medida podría ser que sí, es una de las opciones. En ellas, el interés en la materia depende de la metodología, en cómo imparten la clase los profesores y en cómo de divertidas son las clases. En cambio, en los niños está ligado al gusto, a cómo de divertidas son las matemáticas en sí, no las clases.

–¿Cuáles son, entonces, los retos de los profesores de matemáticas en Educación Primaria?

–Yo creo que hay que potenciar el aprendizaje funcional, sin abandonar la propia estructura y naturaleza de las matemáticas. Utilizar otras metodologías que no sean el libro, la libreta y las reglas. Otros instrumentos, aproximaciones lúdicas. Un aprendizaje transversal sin banalizar el conocimiento del saber matemático. Hay que abordarlo también, pero previamente hacer unas fases diferentes. No ir directamente a libreta y libro.

–Sobre el proyecto, ¿Cuáles son los siguientes pasos a dar?

El estudio forma parte de la fase previa de un proyecto de intervención educativa en colaboración con el FECYT-Ministerio de Ciencia e Innovación, la Universidade de Vigo y el Consello Social de la universidad. En octubre se hicieron las encuestas a 340 niños y niñas de ocho colegios de Pontevedra y Vigo, en los cursos de quinto y sexto de Primaria. Ahora se han apuntado cuatro coles más. Cada trimestre hacemos una evaluación, les contamos las cosas y volvemos a ver si no son tan reacios a las matemáticas.

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