Tras 35 años de servicio en Sanxenxo, el conocido notario Jorge Cunha Rivas cerró por jubilación ayer las puertas de su despacho ubicado en la Rúa Madrid. El alcalde, Telmo Martín, y la teniente de alcalde, María Deza, quisieron agasajarlo con una figura de la Madama, imagen del municipio y agradecerle sus años de trabajo y dedicación en el municipio.

Cunha Rivas realizó a lo largo de estos años casi 100.000 escrituras sin contar pólizas. Entre los documentos que llevan su firma se encuentran algunos que ya forman parte de la historia del municipio como las compras por parte del Concello de Sanxenxo del Pazo de Quintáns, del puerto deportivo de Sanxenxo, de los terrenos de O Revel o Punta Vicaño.

Se estableció en Sanxenxo en 1986 después de pasar por Albuñol (Granada) y San Vicente de la Barquera (Cantabria), aunque mantuvo su residencia en Pontevedra asegura que “vivir, vivía aquí, aunque iba a dormir a Pontevedra”. Se despide de la actividad con pena y con un gran reconocimiento y cariño tanto por parte de sus compañeros de profesión como vecinos del municipio. “Siempre tuve claro mi papel del servicio al ciudadano y que cuando la gente venía aquí y tenía un problema había que solucionarlo”, señala. Su plaza será ocupada en aproximadamente dos meses.