Cae una banda criminal que robó 19,5 km de cobre en las comarcas de Xinzo y Monterrei

Se componía de siete personas, distribuidas en dos células, y el destino de lo robado era Portugal

Dejaron sin línea de teléfono a 20 centros de salud y 97.000 hogares

Altos cargos de la Guardia Civil de Ourense, con todo el material incautado en la operación. |   // IÑAKI OSORIO

Altos cargos de la Guardia Civil de Ourense, con todo el material incautado en la operación. | // IÑAKI OSORIO / A.G. Tesouro

El 72% de los hogares ourensanos se vieron incomunicados en algún momento desde noviembre de 2022 hasta el mismo mes de este año por falta de línea telefónica o por ausencia de conexión a internet. Es uno de los datos aportados por la Guardia Civil de Ourense, después de dar por terminada la operación Filium Ou, que detuvo a siete personas por robar 19.500 metros de cobre en diferentes lugares de la provincia.

Los detenidos, cuatro de nacionalidad española y tres de nacionalidad portuguesa, tienen entre 21 y 50 años y son vecinos de Xinzo de Limia y de Verín, con lazos familiares entre algunos de ellos. Estas siete personas son presuntos autores de 57 delitos agravados de hurto de cable de cobre, un delito de robo con fuerza en las cosas, un delito contra la salud público por ‘menudeo’ de drogas y un delito por tenencia ilícita de armas y depósito de municiones.

El pasado 25 de noviembre se culminó un año de investigación con las detenciones y en los cinco registros efectuados se intervinieron 0,5 toneladas de cobre de tendido eléctrico; más de 22.5000 euros; herramientas como sierras, amoladoras, cizallas; 247 gramos de marihuana; 67 gramos de hachís; una báscula de precisión; útiles para la distribución al por menor de sustancia estupefacientes; un bolígrafo pistola, que es un arma prohibida; diversa documentación y vestimenta relacionada con los ilícitos penales investigados.

Rafael Berguillo, comandante y jefe interino de la Comandancia de Ourense, destacó que “la banda se dedicaba al robo de cobre, en cantidades de gran envergadura. Estaban jerarquizados con dos células con funciones concretas, ambas logísticas, es decir, con dos modus operandi. Una de ellas lo hacía cortando el poste de madera que sujeta el cobre y la otra directamente cortaba el cable tensor del cobre”.

Se refirió a los detenidos describiendo que son seis hombres y una mujer, cuatro de ellos privados de libertad por resolución judicial y muchos de ellos con antecedentes previos.

Berguillo destacó que “estamos hablando de más de 500.000 euros en daños en material a la empresa suministradora” y quiso profundizar diciendo que “hay otros datos que son igual de interesantes ya que el robo de este cobre supuso para la población importantes consecuencias, ya que estamos hablando con robaban cobre telefónico. Hablamos de más de 97.000 hogares afectados, es decir, que al menos durante un día no tuvieron internet o teléfono, esto se traduce en más de 236.000 personas y también llamadas que no se han podido realizar como por ejemplo 271 al 112 y 71 de riesgo vital, esto supone llamadas de ambulancia y de casos graves o muy graves con necesidades vitales importantes”.

Dos ‘modus operandi’

Juan José López Castro, capitán jefe de la oficina de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Ourense, explicó que cada una de las células tenía marcado su modus operandi. López Castro aclaró que “una de ellas era el corte del cable tensor. Es decir, a través de una cuerda con un gancho tiraban del cable para proceder al cortado y después cortaban el otro extremo. A esta célula operativa se le atribuyen 27 delitos de hurto de cobre, que se traducen en 8 kilómetros de cobre y una cantidad sustraída de 188.000 euros”.

Y añadió que “la segunda célula operativa tenía otro modus operandi que es que cortaba directamente el poste de madera que sujeta los cables del tendido. A esta se le atribuyen 30 hechos delictivos de hurto de cobre y una afectación de más de 346.000 euros, con más de 11 kilómetros de línea de cobre robada”.

Uno de los siete detenidos era, a ojos policiales, el intermediario y al mismo tiempo como receptor que se encargaba de llevar el cobre sustraído a los diferentes lugares de residuos sólidos de la provincia. “Esta persona al mismo tiempo almacenaba el cobre”, señalaba López Castro. Precisamente a esta persona, de origen luso, en uno de los registros en su casa se le incautaron 22.500 euros.

Es el juzgado de Instrucción Nº2 de Verín al que se le remitieron las diligencias policiales para continuar con el proceso judicial, a tenor de la incautación de las pruebas y de todas los indicios que la Guardia Civil de Ourense aportó en la operación.

Las relaciones Ourense-Portugal fueron “claves” para las detenciones

Javier, comandante de la unidad técnica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, señaló que “el cobre es un material estratégico, porque es fácil de reciclar y tiene una vida ilimitada. Esto supone que sea un hecho delictivo muy común en el conjunto de delitos del patrimonio. El hurto del cobre se puede pensar que solo tiene efectos económicos para las empresas pero no es así, porque puede producir un alto riesgo de interrumpir el suministro al usuario, como por ejemplo en estos casos en el teléfono y a nivel de uso de internet”.

Y destacó que “ha habido un lucro cesante que se ha cuantificado superior a 240.000 euros que es bastante. Además, esta operación puede ser de las más importantes, dentro del marco anual de lucha contra robo del cobre y dentro del marco de Europol, a nivel de coordinación fue muy potente entre Ourense y Portugal. La oficina de unidad técnica fue la que coordinó estas comunicaciones y gracias a ellas se obtuvo información que posteriormente facilitó la explotación de esta operación. El intercambio de información entre Ourense y Portugal fue fundamental, para las detenciones que se han hecho”.