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Tres estudiantes del campus logran un premio nacional por su solución contra la basura espacial

Roberto Rodríguez, Borja Pascual y Nicolás González idearon un prototipo para la recogida activa de los residuos del cosmos

Roberto Rodríguez (izquierda), Borja Pascual (centro) y Nicolas González (derecha), los ganadores. | // I. O.

¿Cómo se pueden eliminar los residuos del espacio? La Agencia Espacial Europea estima que en la órbita terrestre hay unos 900.000 residuos de uno a 10 centímetros de diámetro y alrededor de 34.000 mayores de 10 centímetros. Estos últimos son solo los detestables por la tecnología actual, evidenciando una problemática en el cosmos con los de inferior tamaño.

Ese era el objetivo del Desafío Aeronáutico 2022, encontrar una idea innovadora para detectar esas partículas de desperdicios espaciales y encontrar una solución. Tres estudiantes del Grado de Ingeniería Aeroespacial, de la Universidad de Vigo, en el campus de Ourense, fueron los ganadores del certamen al abordar la problemática con una idea que se centraba en un sistema semejante al arpón de la Agencia Espacial Europea.

“Mientras cursábamos el segundo cuatrimestre del cuarto grado, nos llegó esta convocatoria. Como el tema sobre el que trataba era la problemática de residuos espaciales y las dificultades que presenta, como la normativa, las misiones de recogida o la prevención eran temas con los que estábamos familiarizados, nos picó la curiosidad y decidimos participar”, explican desde el equipo de la UVigo que conforman Nicolás González, Borja Pascual y Roberto Rodríguez.

El certamen invitaba al alumnado universitario y precolegiado a analizar y proponer soluciones a la problemática de los residuos espaciales. Para abordar el desafío el equipo de la UVigo explica que “presentamos una idea innovadora que se centraba en la recogida activa de la basura espacial, concretamente en los satélites de mayor tamaño. Un sistema semejante al arpón de la Agencia Espacial Europea (ESA), pero en vez de tener un cable unido a un arpón y a nuestro satélite, el arpón sería lanzado contra el satélite objetivo y, una vez que impactase, se abriría una vela solar, situada en la parte posterior del arpón”.

Y añaden que “le añadimos esa vela que se abre por el uso de materiales de memoria, de forma que funcione de paracaídas, bajando el satélite u objeto en desuso”. Los egresados enfatizan en que “las principales ventajas es que permitiría retirar varios objetivos por misión y en menor tiempo total”.

Finalizada la competición, Roberto Rodríguez destaca sobre el resultado obtenido que “por supuesto estamos muy contentos de haber ganado el certamen, ya que es un reconocimiento a todo el trabajo y esfuerzo dedicado la este proyecto. La participación en el certamen, podemos decir que nos ayudó a pulir nuestras habilidades a la hora de preparar una buena presentación y exposición en un tiempo límite muy ajustado y nos permitió también entrar en contacto y conocer otros estudiantes de grado y máster de la rama aeronáutica y aeroespacial con nuestras mismas inquietudes, lo que nos ayudará a seguir mejorando y prosperando tanto en nuestra carrera profesional como personal”.

Sobre esta experiencia, Borja Pascual recalca que “fue muy positiva y además de mejorar nuestra técnica de trabajar bajo presión, de cómo exponer, pudiendo adquirir conocimientos en el campo de la basura espacial y conocer gente del sector y su manera de trabajar y abordar problemas”.

Por último, Nicolás González comenta que “todo en conjunto fue una experiencia enriquecedora y la conclusión final fue que somos tan capaces como cualquiera alumno de otra universidad para enfrentarnos la un problema y proponer una solución ajustada a las necesidades del sector”. Así, subraya que “fueron nuevas experiencias para nosotros, desde trabajar bajo presión en la propuesta de una idea hasta exponerla delante de un jurado formado por personalidades del sector”.

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