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La producción de patata también se resiente en Ourense con un 30% menos por el fuerte calor

La Adegal estima que “cada semana con o más de 35 grados se pudieron perder 10.000 kilos por hectárea” | La variedad agria es la que más pierde, un 30%, y las previsiones de la kenebec son a la baja y no significativas

En las explotaciones familiares, todos arriman el hombro para recoger el tubérculo. | // I.O.

La vendimia se adelanta en algunas denominaciones a finales de agosto cuando antes se hacía en los últimos días de septiembre. El cereal se quema por las altas temperaturas perdiendo hasta un 30% de producción en la modalidad de secano y entre un 10% y un 20% en la de regadío. Y ahora, la producción de la patata, en términos generales, se reduce hasta un 30% según señalan desde la Asociación de Empresarios, Ganaderos y Agricultores de A Limia.

En la provincia de Ourense hay más de 5.000 plantaciones que dedican su actividad a los tubérculos y la mayoría de ellas en la comarca de A Limia. La presidente da Adegal, María Teresa Jota, explica que “se calcula, aunque todavía estamos empezando, que la producción que será de 800.000 kilos o un millón de kilos y lo normal es que esa cifra se incrementara en 300.000 kilos más”.

Esa merma se explica por la situación de inestabilidad meteorológica que vivió en particular la provincia de Ourense, con un otoño e invierno extremadamente seco en términos hidrológicos y un verano con un calor muy fuerte derivados de los anticiclones y las olas de calor. Precisamente, los meses secos aumentaron hasta los ocho y solo dos fueron húmedos. En lo referente a las altas temperaturas, fue el más caluroso desde que hay registros con una temperatura máxima absoluta que llegó a los 44 grados en Ourense, rozando la temperatura máxima absoluta histórica (44.1º) en 2017. Todo resta.

Una familia ourensana recoge patatas en sus extensiones en la comarca de A Limia . | // IÑAKI OSORIO

Variedades

El campo ourensano está inmerso en el proceso de recogida del tubérculo que empezó hace dos semanas, en una comarca de A Limia que es una región puntera. María Teresa Jota arguye que “la superficie total de patata plantada este año no sufrió variaciones y está en torno a las 3.500 hectáreas, pero sí que se nota un descenso en la producción que es más patente en todas aquellas parcelas que se sembraron más tarde”.

Y a esto añade que “el cambio climático es algo que está afectando al campo en todos los sentidos, se ha visto con el cereal y con otras cuestiones y en el ámbito de la patata, también afecta. Se considera que cada semana donde la temperatura fue superior a los 35º grados, las patatas que se pudieron perder fueron, aproximadamente, 10.000 kilos por hectárea”.

El cambio climático, la inflación, la subida de la energía y los costes de producción. Todo influye para un campo que siente cada vez más los efectos de las consecuencias económicas. La presidenta de Adegal comenta que “los costes de producción se han incrementado en un 40% y tenemos que decir que en la comarca de A Limia la superficie plantada no osciló. Pero sí que se nota un descanso generalizado en la producción por una parte debido al aumento de los costes de producción por los efectos de la coyuntura económica y por otra también a las circunstancias meteorológicas”.

"Se perdieron 10.000 kilos por hectárea, en semanas que superaron los 35 grados"

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Por variedades de tubérculos, la agria es la más afectada ya que tendrá una producción media por debajo de los 35.000 kilos por hectáreas cuando lo normal es que llegase a rondar los 50.000 kilos. María analiza que “este descenso en la producción es patente, los números así lo reflejan”.

Otra de las variedades que se siembran en la zona de A Limia es la kenebec que los profesionales estiman que tendrá unas previsiones de recogida a la baja, pero que no serán de importancia. Jota señala que “serán menores pero creemos que no habrá un descenso tan pronunciado como en el de agria, que sí que son pronunciadas”.

La presidenta de los agricultores limianos enfatiza en el fuerte calor como una de las causas de menor producción, pero también las consecuencias negativas del aumento de los costes de producción y por consecuente de la merma en la producción del producto.

Calidad “excelente”

Los profesionales destacan que a pesar de todos los problemas que tienen la “calidad de este año es excelente y no porque sea nuestro producto, si no porque los indicadores de calidad así lo aseveran y lo confirman”.

De 0.35 o 0.38 euros el kilo de una patata "excelente"

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Además de la calidad del producto, otra de las noticias positivas es el precio por kilo que se está pagando en el mercado. Los profesionales señalan que el precio ronda entre los 0,35 y los 0,38 euros por kilo en la variedad agria. La presidenta de Adegal comenta que “otros años el precio de la patata fue inferior, pero depende mucho del año, aunque este año tiene un precio más elevado porque en otros países europeos sembraron menos patatas por los costes de producción, entonces por eso hay ese coste, actualmente”.

Merma de la producción en el campo ourensano, pero con salidas hacia otros países como Francia o Alemania que tienen demanda de producto. La calidad será buena, pero habrá que esperar a ver la recogida por si el cambio climático afecta también al tamaño del producto.

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