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El 37% de los parados lleva ya más de dos años buscando empleo

Un camarero atiende la terraza en una cafetería de la Praza Maior de Ourense. | // IÑAKI OSORIO

El paro subió en Ourense en 1.900 personas en el primer trimestre del año respecto a los tres meses anteriores. El aumento del desempleo es habitual en el arranque del año debido al fin de la campaña de Navidad, pero en este caso, la situación empeora también respecto a lo ocurrido en los tres primeros meses de 2021, en los que había cien parados menos que en la actualidad.

2022 no ha empezado bien para el mercado de trabajo ourensano, en el que no acaba de cuajar la recuperación postpandémica. La inflación, los efectos de la guerra de Ucrania y la crisis de suministros que afecta a diferentes sectores han golpeado duro la actividad económica y el reflejo está en los últimos datos recogidos por la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística.

Son 15.100 las personas que buscan un empleo en la provincia y el 37% lleva dos años o más en esta situación. De hecho, muchos de ellos ya estaban en paro cuando irrumpió la crisis sanitaria del COVID-19, situación que redujo todavía más las posibilidades de encontrar un trabajo.

El parón de la actividad, la lenta recuperación económica y la nueva crisis derivada del alza de los precios han llenado el camino de obstáculos. 5.600 ourensanos llevan más de dos años buscando un empleo y otros 1.400 entre 18 y 24 meses. Si a estos se suman los 700 desempleados que ya cruzaron el umbral de los doce meses, son 7.700 los ourensanos que llevan más de un año buscando trabajo. La mitad de los más de quince mil.

2.700 hogares sin ingresos

El paro de larga duración, señala el secretario xeral de UGT Ourense, Cristóbal Medeiros, es uno de los “nubarrones” de la radiografía del mercado laboral en la provincia, junto con la situación en la que se encuentran muchos hogares debido a la precariedad. “Ambas levan á vulnerabilidade de moitas familias”, apunta. En Ourense, tal y como reflejan los datos de la EPA difundidos por el Instituto Galego de Estatística, hay 6.800 hogares con al menos una persona activa en la que todos sus miembros están en paro. Asimismo, de los 135.900 hogares existentes en la provincia, en 2.700 ninguno de sus miembros percibe ingresos.

La mayor tasa de inactividad de España

La subida del paro en el primer trimestre se acompaña de una importante caída de la ocupación. La población en edad laboral (a partir de 16 años) asciende en la provincia de Ourense a 267.800 personas, según los datos de la EPA. De estos, 129.900 conforman la población activa, en la que se incluyen las personas que tienen empleo (114.700) y los parados. Por otro lado, la inactividad alcanza ya una tasa del 51,5%, y es la más alta de España. Solo Asturias y Ourense tienen más población fuera del mercado laboral que dentro. De los 137.000 ourensanos inactivos, 17.000 son estudiantes. El resto lo conforman el colectivo de retirados, jubilados y pensionistas (93.400) y las personas que se ocupan del hogar (18.900), entre otros (7.900).

Un “mal dato” para la recuperación

La secretaria xeral de Comisiones Obreras en Ourense, Ana Barrios, mostró su preocupación por los datos recogidos en la EPA, que muestran un importante crecimiento del paro respecto al último trimestre de 2021. La cifra de 15.100 parados “é un mal dato para a recuperación do emprego na nosa provincia”. “A forte presión inflacionista da enerxía, á que se suman os efectos da guerra de Ucraína, está a estenderse aos bens e servizos fundamentais prexudicando a creación de emprego”, señala.

Ante esta situación, apunta, las prioridades de CCOO se centran en demandar “medidas efectivas” para la contención de los precios, así como actuar sobre la causa de la subida energética, pactar subidas salariales que eviten la desvalorización salarial y medidas que refuercen la igualdad. Además de lograr un reparto equilibrado del ajuste entre todas las rentas, “incluíndo aos beneficios empresariais a través dun pacto de rentas”.

Barrios sostiene que el centro de las políticas tiene que ser el “factor trabajo”. En el actual contexto económico, Cristóbal Medeiros, secretario xeral de UGT Ourense, defiende la necesidad de seguir desplegando las medidas que hagan falta para apoyar el tejido productivo de Ourense y reforzar la actividad económica. Sostiene que el ciclo de crecimiento del empleo, además de apoyarse en el predominio de la contratación indefinida, debe acompañarse de un aumento de los salarios.

Servicios, el único sector en el que mejora el empleo

Respecto al empleo, el primer trimestre de 2022 contabiliza 1.300 menos que en el trimestre anterior. Esta caída es habitual y guarda relación con el fin de la campaña navideña que impulsó la contratación. En relación con el primer trimestre de 2021 la ocupación mejora, con 800 empleos más.

El comercio, la industria y la actividad sanitaria y los servicios sociales son las actividades que más tiran del empleo en la provincia. De los 114.700 ocupados en el primer trimestre, 19.300 trabajan en establecimientos comerciales y talleres de vehículos, 15.800 en la industria, y 14.600 en la rama sanitaria y social. La construcción emplea a 8.700 y la hostelería a 8.300.

En resumen, el primer trimestre de año registró una subida en las tasas de paro (11,7%), actividad (48,5%) y ocupación (42,8%) respecto al último de 2021. El empleo mejoró en los servicios, con un aumento de la ocupación de un 1,7%, y baja en el resto. La agricultura resta un 13,9%, la industria un 8,2% y la construcción un 1,1 por ciento.

Un panorama de “enorme incertidumbre” para las empresas

La Confederación Empresarial de Ourense, CEO, señala que los datos de la EPA “no son buenos”. La entidad, presidida por Marisol Nóvoa, recuerda que el primer trimestre del año es un período “habitualmente desfavorable para el desempleo”, y apunta que “los términos de este 2022 lo sitúan en la media de los primeros trimestres de años anteriores a la pandemia, lo que puede indicar el inicio de un proceso de normalización”. No obstante, puntualiza, los niveles de empleo preCOVID no se han alcanzado y, desgraciadamente, el panorama se ha vuelto a ver complicado por factores posteriores como la inflación y las consecuencias de la guerra en Ucrania”.

La confederación incide en las cifras de desempleo y destaca que la tasa de paro en Galicia “se coloca en el 11,4% en el último trimestre, superada por las de Ourense (11,7%) y Pontevedra (13,5%), mientras que por debajo de la tasa gallega se sitúan A Coruña y Lugo con 10 y 10,2%, respectivamente”.

Si la recuperación económica tras el duro impacto de la pandemia era lenta, añade, se une ahora una “ralentización derivada de las consecuencias negativas ocasionadas por la invasión rusa, que está repercutiendo en todos los ámbitos, y el problema de los suministros agravado otra vez por los repuntes de COVID y confinamientos estrictos que están teniendo lugar nuevamente en China”. Debido a todo esto, apunta la entidad, las empresas atraviesan un panorama de “enorme incertidumbre” complicado por los datos de la inflación. En todo caso, la CEO señala que el adelanto del dato del mes de abril “da cierto respiro al bajar del 9,8% registrado el mes pasado, al 8,4% de esta cifra estimativa”.

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