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O Carballiño registra un consumo de alcohol intensivo en adolescentes

La villa acogió unas jornadas sobre prevención de adicciones en la que expertos alertaron del riesgo del mal uso de las tecnologías

Patricia Ros, en su intervención. | // A.F.

Si algo quedó muy claro ayer en la “Jornada de Prevención de las Adicciones con o sin sustancias en la adolescencia”, que se celebró en O Carballiño, organizada por este ayuntamiento y la el Mancomunidad de Concellos, con la colaboración de la Universidad de Santiago, es que la prevención es el camino que evita la intervención.

El profesor de la Universidad de Santiago, Antonio Rial Boubeta, explicó que hay dos tipos de adicciones. Una, con sustancias (alcohol, cannabis, tabaco,....), en la que los niveles en O Carballiño están muy por debajo del conjunto del Estado y de Galicia. Estos datos son del primer trimestre del año, cuando había un semiconfinamiento, por lo que es lógico que los niveles de consumo sean inferiores, pero “sigue habiendo problemas de alcohol altos, y de consumo intensivo. Uno de cada 5 jóvenes está empezando un patrón de consumo intensivo y a nivel cerebral eso no es inocuo”. Y los que consumen cannabis en O Carballiño “lo hacen con un patrón problemático, habiendo un 3% o algo más que podría tener un problema con estas drogas”. También le preocupa mucho el botellón. Dice que “uno de cada tres hizo botellón en el confinamiento, y que el 100% de los que acuden beben alcohol”, y ahí “son consumos de riesgo, y hay más conflictividad y altercados”. La otra, las adiciones sin sustancias, en la que destacan el uso de internet, el móvil, videojuegos, y ahí “no estamos por debajo del resto de España porque es un problema global”. El enganche a los videojuegos y al juego “es escalofriante, y eso no es visible (como las drogas o el alcohol) y está subiendo en todos los hogares. Yo pondría el foco en el uso de las tecnologías”. Alerta de que más del 20% de los menores apostaron alguna vez, y que las tasas de acoso escolar y ciberacoso también son superiores a lo que se cree aunque ligeramente inferiores al resto de España. Apunta que se necesita una prevención comunitaria e integral, y que el menor que tiene una adicción “tiene más de una y suele traducirse en problemas de convivencia familiar y escolar”.

En estas jornadas también intervino Patricia Ros García, representante regional para España y Latinoamérica del Modelo Islandés de prevención Planet Youth. Explica que tiene tres pilares básicos: se basa en la evidencia científica, en el enfoque comunitario y diálogo constante entre políticos, investigadores y técnicos. No se dirige a los adolescentes sino a los adultos que les rodean para que creen contextos más saludables en donde los jóvenes se desarrollan, educan y crían, porque “así las probabilidades de que hagan elecciones saludables y no usen sustancias aumenta considerablemente”.

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