Rafa Villarino, portavoz del PSdeG en la Diputación de Ourense, afirmó en rueda de prensa que su formación está estudiando todas las vías –las judiciales incluidas– para detener lo que considera un “uso de dinero público partidista con intereses personalistas” por parte de Manuel Baltar.

“¿Qué clase de políticos seríamos nosotros si cerráramos los ojos ante un reparto como el que se está haciendo?”, espetó en referencia a las alegaciones presentadas por su formación a los presupuestos de la Diputación para el próximo año.

Crítico con las partidas destinadas a los diferentes municipios, señaló que todos los ciudadanos deberían recibir el mismo trato por parte de esta administración, sin tener en cuenta el alcalde que hayan escogido en las últimas elecciones. “Todos los fondos recaudados de modo equitativo llegan a la Diputación para después repartirse de modo discrecional. Y eso no se puede consentir. Vamos a recurrir a mecanismos legales, como son las alegaciones ya presentadas, y políticos con una moción que va a insistir en un reparto objetivo, justo y equitativo. Para que los fondos lleguen a los concellos sean del color político que sean”, advirtió junto a su compañero de filas Nacho Gómez.

Aunque el primer paso que darán los socialistas es el de la presentación de dichas alegaciones, Villarino no descartó que los presupuestos lleguen a los tribunales. Y en esta línea, desde el PSdeG piden que la distribución se guíe por “normas de obligado cumplimiento” que tengan en cuenta aspectos como “la población, superficie del territorio, dispersión de los núcleos de población o niveles de paro”.

También lamentó el socialista que los presupuesto de la Xunta para el 2022 se centren solo en la “construcción de edificios” y no refuercen el personal sanitario o la mejora asistencial de zonas de la provincia como O Barco de Valdeorras.

Respuesta del PP

Por su parte, el portavoz del grupo popular, Plácido Álvarez lamentó que “los dos políticos más destructivos para la historia de Ourense” –en referencia a Villarino y Gómez– se opongan al presupuesto provincial en lo que describe como “una estrategia exclusivamente partidista e inconsciente”.

Según su formación –al frente de la administración provincial gracias al pacto con DO– con este movimiento “el PSOE supera su propio listón en el ejercicio de una política que solo tiene una máxima: ir contra la provincia”.