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Ourense, la alternativa: “Íbamos a hacer surf a Baiona pero llovía y vinimos aquí”

Un grupo de amigos pasando el día en Ourense por truncarse su plan para ir a la playa. |   // IÑAKI OSORIO

Un grupo de amigos pasando el día en Ourense por truncarse su plan para ir a la playa. | // IÑAKI OSORIO

La lluvia en Galicia sigue ayudando a dos cosas que benefician a la provincia de Ourense: hay menos incendios y más turistas en la ciudad de As Burgas. Durante este fin de semana en el que disfrutar de la playa se hacía imposible, fueron muchos los que decidieron pasar por las únicas termas de pago abiertas, conocer la catedral o el casco histórico. Solos, en pareja o en grupo, el fresco invita a caminar.

Es el caso de André Riveiro y sus amigos, que tenían como plan inicial disfrutar de las Rías Baixas pero, a última hora y viendo que el sol no asomaba, apostaron por conocer Ourense. “Queríamos ir a hacer surf a Baiona pero nos echó para atrás el tiempo. Cambiamos el mar por las termas”, bromea este joven portugués que desconocía que en Outariz el aforo está limitado al 50% y a veces es necesario reservar.

Vinieron en coche desde Guimarães –municipio portugués del distrito de Braga– para pasar únicamente el día de ayer. “Es el cumpleaños de una de nuestras amigas y queríamos hacer algo distinto para celebrarlo. Daremos una vuelta por la ciudad, nos bañaremos y por la tarde volveremos. No solo los gallegos van a Portugal, nosotros también venimos a visitaros”, señala antes de proseguir el recorrido.

Celanova y el Xurés

Este grupo de amigos no es la excepción, es casi la norma. Aunque los datos van cambiando lentamente –y gracias a muchos programas de televisión en los que han aparecido diferentes enclaves ourensanos–, lo cierto es que seguimos siendo una provincia de paso.

Rosa Dorado, guía turística de Genuine Galicia, cuenta que debido al éxito de la serie ‘El desorden que dejas’, de la plataforma de contenidos audiovisuales Netflix, este verano han notado un aumento en el interés de los turistas por Celanova y la zona que abarca el Xurés. “Si comparamos lo que eran las visitas al monasterio de Oseira y al de Celanova antes de la emisión de la serie, podemos percibir un claro cambio en la tendencia. Otros años la gente se interesaba más por el de Oseira y ahora hay cada vez más personas que quieren ver el de Celanova también”, argumenta la guía.

Afirma que el mayor número de turistas en la provincia se concentra cuando hace mal tiempo en la costa y en los cambios de quincena. “Al estar próximos a la meseta somos lugar de entrada y salida, lo que hace que cuando unos salen, otros entren. Y esto provoca que los cambios de mes o de quincena sean más las reservas por los que llegan, que deciden empezar su ruta por aquí; o los que se marchan, que nos dejan para el final”, explica Dorado. El resto de los días, lamenta, se nota un bajón.

O Carballiño, Allariz y la Ribeira Sacra continúan estando entre los lugares de la provincia más visitados por los turistas.

Turistas desconcertados por los horarios del tren a Outariz. | // I. OSORIO E. Filgueira

Caos y desinformación con los horarios del tren termal

La mayor parte de los que llegan a la capital lo hacen con un objetivo claro en su lista de sitios a visitar: las termas. Un espacio del que sacan pecho las autoridades a la hora de promocionar turísticamente la provincia, pero que se encuentra en un claro abandono desde hace más de 17 meses. En la actualidad, en la ciudad, solo se puede acudir a las privadas de Outariz y el aforo está restringido a la mitad por medidas sanitarias debido a la pandemia. A esto, parece sumarse la mala información que se da a los turistas sobre las opciones que tienen para llegar al entorno natural.

Ayer al mediodía, eran varios los que se acumulaban en el lateral de la plaza Mayor donde para el tren turístico que, en un recorrido de 40 minutos, conecta el casco histórico con las termas. El desconcierto era palpable. Todos habían preguntado en la oficina municipal de turismo, pero ninguno tenía claro el horario del transporte. En el papel informativo que reparten a los visitantes en la oficina se indicaba que el último de la mañana era a las 12.00 horas y hasta las 16.00 no había ninguno más. En internet, sin embargo, aparecía uno a las 13.00 horas. A las 13.10, y sin tren a la vista, algunos decidieron marcharse, lamentando que no haya más frecuencias y la información no sea clara.

Es el caso de Cándido Blanco y su mujer, procedentes de San Sebastián, que tenían el tiempo contado porque están visitando más lugares de la Ribeira Sacra. “Queríamos ir hasta allí pero hemos visto que hasta las cuatro de la tarde, nada”, lamentan. Además, nadie en la oficina de turismo les comentó que también existe la posibilidad de ir en la línea 5 de autobús urbano. “Nos hubiera gustado ir en el tren, porque está abierto, te da el aire, y porque al final es más seguro con el coronavirus”, apunta ella con atino.

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